El 19 de noviembre es el día mundial de la prevención contra el abuso infantil y nos pareció oportuno publicar algunas recomendaciones sobre cómo prevenirlo y cómo proceder en caso de tener que actuar con un niñ@ abusad@, ya que es un tema muy oculto que crece dolorosamente en el alma de much@s niñ@os.
El concepto de abuso sexual está descripto como la explotación de un niñ@ que, claramente por su edad, no entiende el verdadero trasfondo del contacto físico al que es sometido, por lo tanto no pone resistencia al agresor.
Para prevenir el abuso se recomiendan pautas de educación para que l@s niñ@s crezcan con autoestima, decisión y afirmados como personas. No se puede prevenir con un consejo en un día sino con una actitud constante durante todos los días.
Pautas generales de prevención
1) Lograr que l@s niñ@s adquieran seguridad y autoestima.
2) Evitar el “tirón de pelos”, “cachetada” o cualquier agresión física usada como método para mejorar la conducta. E castigo físico da al niñ@ la percepción de que pueden hacer uso de su cuerpo sin su permiso, y si las personas que deben protegerlo agreden su cuerpo, entonces creerán que también otros lo pueden usar para lo que quieran.
3) Tratar de manejar cotidianamente el concepto de derecho. De la misma manera como enseñamos la importancia de la higiene para la salud, se deben trabajar los derechos de l@s niñ@s. desde muy pequeños se darán cuenta que tienen derechos y no permitirán ningún arrebato en contra de ellos. Ejercer los derechos en la familia es una práctica de respeto y democracia.
Pautas específicas de prevención
- Respeto por el cuerpo: la idea de “mi cuerpo es mi territorio” debe ser un lema para l@s niñ@s. “Es mi territorio y nadie lo toca sin mi permiso”. Esto incluye no sólo la violencia sexual sino también el castigo físico.
- Identificar las partes íntimas de su cuerpo. Aun con niños y niñas muy pequeños se pueden realizar ejercicios para que sepan cuáles son sus partes íntimas.
- Reconocer diferentes tipos de caricias. Tu cuerpo es tuyo, tenés derecho a decidir quién te acaricia y cómo; si alguien te acaricia de una forma que no te gusta y te hace sentir rar@, es correcto decir no; desconfiar si alguien te hace una caricia y te pide que guardes el secreto.
- Aprender a decir no. La idea de respeto a los mayores no debe confundirse con incondicionalidad hacia ellos, porque puede generar la idea de que los menores están al servicio de los adultos.
- Saber qué es el abuso sexual. Desde que l@s niñ@s tienen posibilidad de comprender lo que se les dice, es necesario explicarle que existe el abuso sexual infantil y que por lo general se trata de un adulto que quiere jugar con sus partes íntimas y luego pedirle que no cuente nada a nadie.
- Saber que hay secretos que no pueden quedar como tales. Los niños y las niñas deben saber que la mayoría de las personas de su entorno los aman y protegen, pero también deben saber que entre esas personas puede haber algunas que tienen comportamientos abusivos y que les piden que callen “porque es un secreto”. Es necesario dialogar con ellos y explicarles que en una situación así no deben guardar el secreto.
Mitos y realidades
Es necesario también conocer algunos mitos que pueden existir acerca del abuso sexual, que a veces son causa de confusión.
- Es un mito que las agresiones sean efectuadas en lugares deshabitados como plazas. Es sabido que con frecuencia éstos ocurren en el ambiente familiar o de amistades.
- Otro mito común es el de creer que el agresor es una persona desconocida. Por el contario, los niños conocen en su mayoría al agresor, que podría ser un vecino, un conocido, un amigo, un familiar o incluso su propio padre.
Qué hacer
Si usted se encuentra con un caso de abuso sexual, hay diversas estrategias para tratar el tema o maneras cómo abordarlo, las cuales deberíamos tomar en cuenta para nuestro actuar como profesionales de la educación o padres. Algunas de ellas son:
Escúchelo: lo más prudente sería que el niñ@ le cuente lo que sucedió en total privacidad y sintiendo confianza por usted, aconséjele que le explique lo sucedido con sus propias palabras, de esa manera usted tendrá la oportunidad, además, de evaluar el conocimiento que el pequeñ@ tiene sobre su cuerpo y anatomía. Una estrategia apropiada podrías ser mostrarle fotografías del cuerpo humano, apropiadas para su edad, o muñecos.
Creále: es tan simple como creer lo que el niñ@ le está contando, no poner en duda lo dicho ni agobiar con preguntas sobre lo sucedido, ya que esto podría causar una retractación del niñ@, erminando, por lo tanto, en que no le dirá nada. Debemos demostrarle seguridad por parte nuestra, mostrarle nuestro apoyo y confianza.
Sea comprensivo: no sería bueno el tratar de identificar al agresor, esto puede confundir más al niño o niña, o simplemente no estará dispuest@ a decirlo, por diversos motivos. No hay que acosarlos con preguntas ni supuestos.
Denuncie la agresión: lo más sabio que podría hacer un adulto es denunciar el delito que se ha cometido contra ese ser tan apreciado. La denuncia debe ser efectuada ante una entidad pública como la Secretaría de Desarrollo Humano. Ellos tomarán cartas en el asunto y sabrán resolver el problema de de la mejor forma posible. Así se evitarán nuevos delitos de abuso sexual dentro del establecimiento, familia afectada o el barrio donde vive el menor.
Ayúdelo: lo más probable es que si el menor sufrió algunas lesiones físicas, éstas desaparezcan, pero las lesiones a nivel emocional demorarán en terminar. Es por eso que los adultos tenemos la responsabilidad de recuperar el equilibrio emocional del niñ@, con nuestra ayuda diaria se puede lograr. Debemos mostrar confianza para con él, hágalo sentir seguro de hablar abiertamente con usted, responda sus inquietudes sobre cualquier tema relacionado con lo ocurrido, pero sea cauteloso y directo al conversar del tema, para así evitar a los “curiosos” y las preguntas indebidas.
El silencio no es salud. El abuso sexual es un crimen contra la infancia. No permitamos que siga ocurriendo, encendamos una vela para sacarlo a la luz. Las criaturas solas no pueden hacerlo.
La basura es un problema, lo sabemos todos. En San Pedro, el método utilizado para su tratamiento es el obsoleto Basurero a Cielo Abierto. En Victoria, Entre Ríos, a través del programa Es Compromiso de Todos, se creó una planta de tratamiento de los residuos sólidos urbanos. Allí trabajan los recuperadores que antes cirujeaban en el basural y hoy son multiplicadores para la creación de conciencia ambiental, atendiendo diariamente visitas de estudiantes de colegios de todo el país.
En la planta se recuperan los residuos orgánicos para la conformación de humus, alimento para conejos, mantenimiento de un vivero y la extracción de biogas. Los residuos inorgánicos son compactados y vendidos. Sus camiones son propios. Pasan a recolectar la basura diariamente, pero un día se llevan las bolsas de inorgánicos y otro las de orgánicos. Con un presupuesto mínimo pero mucha voluntad y con el compromiso de lograr la participación activa de la comunidad.
El video muestra los métodos de tratamiento de los Residuos Sólidos Urbanos, las ventajas y desventajas de cada uno, y el modelo Victoria, una alternativa viable para ciudades con menos de 100.000 habitantes como la nuestra.
El documental fue realizado este año por Virginia Ballesteros (Junín), Rafael Flaiman (San Pedro) y Ana Laura García Vietti (Rosario).
La agrupación peronista Militancia Social –que dirige a nivel nacional Sergio Berni, médico, militar, santacruceño y actual subsecretario de Abordaje Territorial en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, y a nivel local el abogado que gusta, como casi todos los abogados, que le llamen “Dotttor” Elvio Macchia-, compañeros del Senador Roberto Urquía, denunciaron al cordobés porque votó en contra del proyecto de ley que ratificaría la Resolución 125, ley que frenó el voto “no-positivo” de “Campanita” Cobos. La denuncia es penal, se ampara en la ley 25.188 de Ética en el Ejercicio de la Función Pública y daría marcha atrás al voto de El Aceitoso, quien debería haberse abstenido de votar ante su implicancia empresarial con la cuestión. La denuncia se puede consultar en Documentos San Pedro, blog donde publican documentos los periodistas que editan Notisanpedro. Aquí, una profunda investigación sobre el Ñoño Urquía que revela que su implicancia con la cuestión es mucho más que su condición de productor sojero.
ROBERTO URQUÍA, EMPRESARIO MODELO
Un winner
Es presidente de una de las cinco empresas que lidera el ranking de exportaciones y legislador oficialista. Controla un pueblo, al sur de la provincia de Córdoba, en el que para vivir hay que someterse a una investigación policial. Compañero de Domingo Cavallo, financió su lanzamiento político. Camarada de Roberto Lavagna, obtuvo beneficios millonarios durante su gestión. Fue el candidato que impuso Kirchner para saldar la interna cordobesa y el ejemplo que citó Cristina para evocar la figura del empresario nacional. Su empresa bate récords de ganancias, pero recibe subsidios, reintegros, compensaciones y desgravaciones del Estado. Un ejemplo de cómo lo viejo y lo nuevo crean ese fenómeno llamado “agronegocio” que sembró la crisis actual.
Publicado en MU, el periódico de La Vaca, Nº 13, Abril 2008.
Viaja en micro, come maní que suele que llevar en una bolsita, quiere bajar 20 kilos, y pesa por lo menos 1.500 millones de dólares anuales en exportaciones. Otro modo de pesarlo es su declaración de bienes: 156 millones de pesos. Es uno de los símbolos del ganador en el actual modelo económico. No es un actor: los actores interpretan a un personaje en cada obra. Él, en cambio, es un elenco de personajes simultáneos en una sola y estrafalaria película argentina llamada Actualidad. Actor que está en todas partes, y sin embargo no es célebre (lo cual es sinónimo de poder).
El cordobés Roberto Daniel Urquía es:
- Prototipo de la burguesía nacional y multinacional, senador kirchnerista (o cristinista), sojero, multimillonario de bajo perfil, rusófilo, agroindustrial, menemista, señor feudal, exportador global, aceitero, liberal, rosista, financista, cavallista, estanciero, lobbysta, dueño de un pueblo, campechano, acopiador.
- Es el biodiesel, el girasol, el maní, el ferrocarril, la aduana propia, la patria contratista, los silos, la patria privatista, el puerto propio, la patria financista, la rosca política, el management empresario internacional, el cultivo, la depredación.
- No sufre dicotomías: puede ser a la vez el campo y el gobierno. Pero cuando el gobierno denuncia a los productores, no se refiere a él, que además puede ser la industria, el transporte y las finanzas. Lo local y lo global. El Banco Mundial e Irán.
- Es la alfombra roja. Y lo que se barre debajo. Es la explosión de una universidad, y de lo público.
- Es pizza, champagne, cordero patagónico y mentitas.
Urquía es resistente a todos los gobiernos, ministros y políticas, que lleva en la bolsita como maníes. Y está dotado de los anticuerpos que le han permitido crecer en todos los suelos, bajo cualquier clima. Según todos los indicios, Roberto Daniel Urquía es transgénico.
Cómo funciona
Aceitera General Deheza (AGD), la obra cumbre de la familia Urquía, es parte de un club de gigantes económicos que han logrado el objetivo de redistribución de la riqueza, pero al revés: se trata de la dinámica de grupos que reúnen lo viejo y lo nuevo, concentrado y poderoso, en alianza y/o complicidad con gobiernos y funcionarios de turno, que obtienen porciones crecientes de la torta de riqueza que generan la vida en sociedad y las actuales condiciones internacionales y locales de los mercados. Contar su historia no significa convertir a AGD -o a Urquía- en protagonista excluyente, sino en biopsia de esta época.
Si uno se guía por los diarios, Urquía sería un fusible de ciertas internas políticas. Fue pieza de negociación entre Néstor Kirchner y José Manuel de la Sota: Kirchner reconoció el supuesto triunfo de Juan Schiarettir como gobernador cordobés (mientras Luis Juez bramaba denunciando fraude) a cambio de incorporar a Urquía como primer candidato a diputado en las elecciones nacionales. Luego, la ya presidenta Cristian Fernández le pidió que no asumiese como diputado y se quedase en el Senado. Ahora es presidente -nada menos- de la comisión de Presupuesto y Hacienda. Su primer proyecto en ese rubro tiene un valor incalculable: la concesión de una aduana para sí mismo, para su propia empresa, en su propio pueblo.
Pero la gran clave de AGD para llegar a su magnitud está en otros lugares, y puede llamarse -en términos económicos- “integración vertical”: el mismo grupo empresario maneja toda la secuencia de su propio negocio, desde la propiedad y arrendamiento de campos, producción de materia prima, industrialización, investigación, transporte y comercialización interna y externa, ganando en cada tramo del negocio, desmalezando competidores y consolidando su situación. Pero todas estas palabras pertenecen a los economistas. La verdadera “integración vertical” incluye al lobby político, los juegos del poder, y la siempre vigente tecnología de la influencia para que los funcionarios -más allá de todo discurso- cumplan un rol potenciador y funcional a estas corporaciones.
¿Cómo es esa cadena de integración vertical? Estos son algunos ejemplos y datos que podrían ampliarse hasta lo enciclopédico.
Tierra y materia prima
Emporios como AGD (y Cargill, Molinos Río de la Plata y tantos más) tienen sus propios campos para producir. AGD posee no menos de 200.000 hectáreas: soja, maní, girasol. Urquía además tiene cerdos, pollos, todo lo que pueda criarse, y una estancia Santa Eufemia, donde le hizo un asado homenaje a Domingo Cavallo cuando cayó el gobierno de De la Rúa. Pero el volumen de sus negocios (se calcula que exporta por valor de 1.500 millones de dólares anuales) le permite salir a buscar campos que alquila al doble de su valor. Los productores medianos y chicos no pueden competirle. ¿Qué gana AGD? En el volumen de sus negocios, compra insumos a precios bajos, se queda con mayor producción y elabora aceites que tienen pocas retenciones, con lo que multiplica su ganancia. También puede comprar soja, girasol, o maní a productores, pero a precios que impone AGD: las propias retenciones hacen que los productores le vendan a menos precio. La tonelada de soja a 300 dólares se vende a 165. El negocio se va concentrando cada vez más. Allí radica una de las claves de la protesta de los pequeños y medianos productores, que no pueden competir y quedan subordinados a las corporaciones, que pueden exportar sin que las retenciones afecten la rentabilidad.
Recursos
Tras el default, AGD fue la primera empresa argentina que obtuvo préstamos de la Corporación Financiera Internacional (Banco Mundial) por más de 160 millones de dólares, y con el valor del dólar más que triplicado internamente. La corporación es la que alienta y favorece todos los proyectos mineros, pasteros, extractivos y de monocultivos en el continente, y se transformó en sociedad de hecho de AGD. Con precios internacionales, dólar alto y el boom de las exportaciones oleaginosas, la redistribución de la riqueza hacia grupos como AGD fue descomunal.
Transporte
AGD fue de las beneficiadas con las privatizaciones menemistas. Domingo Cavallo, ya en 1992 (Menem Presidente) le concesionó el ferrocarril Nuevo Central Argentino, que tiene a su cargo los trenes del ex Mitre y de la propia AGD. Tal vez fue un reconocimiento a la colecta previa que habían efectuado en la Fundación Mediterránea (Urquía es miembro activo) por iniciativa de José Manuel de la Sota, de unos 3 millones de dólares destinados a que Cavallo encabezara las listas de diputados justicialistas en tiempos de Alfonsín. La concesión del ferrocarril dura “apenas” hasta el año 2022, con opción a diez más. Esto le permite a la empresa no pagar flete, pero cobrarles a los productores por el mismo. Por ese negocio recibe subsidios del Estado, por ejemplo en el precio del gas oil. AGD debe el canon de 60 millones de pesos, pero el gobierno se lo refinanció a 15 años, a la vez que aceptó contribuir con la empresa para mejorar el servicio. El Estado va a aportar 194 millones de pesos reales. La empresa declara que su aporte será de 114 millones. Ella misma será la única que auditará la parte de la inversión que ella misma realice.
Almacenamiento
AGD captó que otra llave de poder estaría en el acopio, ya que el 80 % de los granos deben almacenarse antes de poder ser comercializados. Contar o no con almacenamiento propio implica cambios importantes en el destino de las ventas de los granos y la capacidad de negociación entre los exportadores. El acopiador se ha convertido en una válvula de todo el negocio. De 6 silos que tenía en 2001, Urquía pasó a 30 complejos de silos en 7 provincias, que le permiten almacenar 2,75 millones de toneladas de granos.
Gas
Urquía se hizo de la totalidad del transporte de gas del consorcio GECOR. Todo va a parar a Terminal 6, planta de AGD instalada en Puerto San Martín, Santa Fe. La Unión Industrial de Córdoba, frente a la maniobra, debió gestionar la posibilidad de redireccionar 200 mil metros cúbicos diarios de gas para que las empresas puedan utilizar en invierno. Algunas denuncias relacionan a GECOR con el caso Skanska.
Puerto
Terminal 6 es el complejo y el puerto que posee en Santa Fe, en asociación con Bunge & Born. Allí hubo denuncias gremiales sobre presiones y maltrato a los trabajadores, y sobre falsificaciones de embarques. El gremio aceitero y la CGT de San Lorenzo revelaron, a través del relato de Sergio Barría, un trabajador despedido, el modo en que la empresa condicionaba los tanques de embarques de cereal, para que un 25 por ciento del mismo volviese en un tanque interno de la fábrica luego de quedar contabilizado por un caudalímetro como depositado en el barco. Por otra parte, la Aduana sancionó a AGD por declaraciones mal realizadas. Las sospechas sobre travesuras en las facturaciones (según convenga para pagar menos impuestos, o para cobrar mejores reintegros) son parte de la historia exportadora argentina.
Aduana
Urquía logró superar este tipo de obstáculos. Hace un mes se aprobó en el Senado la instalación de la Aduana en General Deheza. En términos prácticos, Urquía va a tener una oficina estatal en un pueblo que domina como si fuese una de sus estancias, con la posibilidad de declarar embarques y facturaciones con la libertad de un dueño de casa. La medida fue la primera que presentó como presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, ansiedad que demuestra de por sí el valor que Urquía le adjudica al “emprendimiento”. Sus compañeros oficialistas se incomodaron un tanto ante lo descarnado del lobby. Adjudican a otro senador la siguiente oración: “Llegó y ya se quiere llevar una aduana bajo el brazo”. Se lo demoraron sólo un par de meses. La orden desde la Casa Rosada, más algunos oficios de Urquía con su bolsita de maní, aceitaron la decisión. El propio Ñoño no estuvo en la sesión “por prolijidad”.
Subsidios
El gobierno subsidia a las grandes aceiteras el precio del producto. AGD vende en el mercado interno apenas el 8 por ciento de su producción, pero el Estado (esto es: la sociedad) le paga la mitad del precio al público a la empresa más importante de capital nacional y principal exportadora internacional del rubro (50 países). Aún con el precio subsidiado, ante cada cimbronazo local todo se argentiniza, y empieza el desabastecimiento de aceite. El sector agroindustrial recibe compensaciones estatales por 1.500 millones de dólares (2007). El 36 % de ese dinero se concentra en cinco empresas. AGD es una de ellas. Sólo en 2008 AGD lleva recibidos 85.7 millones en compensaciones.
Fideicomisos
Empresas como AGD consiguen más fondos al emitir fideicomisos. Agroaval -el fondo de AGD- funciona como captador de inversiones para incrementar el potencial de la empresa, ofreciendo tasas de interés superiores a las bancarias. En la última de sus versiones captó 12 millones de dólares. Sobre este punto, conviene recordar que el negocio financiero trasladado a la producción agropecuaria no paga ni IVA ni Ganancias ni Ingresos Brutos.
Desgravaciones
El régimen de promoción de inversiones que supuestamente destinaba 1.380 millones de pesos a las Pymes e industrias manufactureras, fue a parar en un 96 % a 10 proyectos. En ese top ten, Holdings como Aluar, Siderar, YPF o Cargill, entre otros, acompañaron a AGD. Se supone que este incentivo fue para crear empleo. Pero por cada 283.495 pesos que recibieron estas empresas, crearon un (1) puesto de trabajo. Total de puestos creados: 3.900. Lo que se consiguió, sí, fue una mayor concentración de la economía, ya que las empresas beneficiadas eran las que tenían los mayores niveles de rentabilidad en ese momento (25 % de utilidades sobre ventas, contra el 8 % de las Pymes). Detalle fascinante: AGD creó exactamente 15 puestos de trabajo en su planta de maní pelado. Otro: el 71 % de los proyectos aprobados fueron de empresas que tenían como consultora a Ecolatina, que había sido propiedad del entonces ministro Roberto Lavagna. AGD a la cabeza.
Investigación
Mientras AGD invertía 6 ó 7 millones de dólares en acondicionar una planta de acopio en Tucumán, destinaba apenas 35.000 dólares en investigación. Eso fue lo que pagaba para poner en marcha investigaciones poco claras en la Universidad Nacional de Río Cuarto, haciendo trabajar para sí a la universidad pública en condiciones de inseguridad de la República de Cromañón, que provocaron la explosión de 13 bidones de hexano y la muerte de seis personas, en diciembre de 2007.
Biocombustibles
AGD se lanzó de lleno al negocio. Ecofuel funciona en Terminal 6, asociada también a Bunge & Born. Ya tiene capacidad para 200.000 toneladas anuales de producción, también subsidiada. Pronto el biodiesel representará magnitudes de exportación superiores a los vinos y los lácteos juntos, mientras siguen achicándose no ya sólo los bosques sino las superficies agrarias dedicadas a la producción de alimentos. Ahora, Urquía apuesta la producción de colza transgénica como base del futuro biocombustibles. Curiosidad: la colza quedó a salvo del terremoto de las retenciones.
Estas son apenas algunas pistas para entender la integración vertical. Comprar insumos baratos, adueñarse de la materia prima, no pagar transporte ni acopio, declarar negocios sin excesivos controles, llegar a las oficinas del poder que hagan falta, conseguir subsidios para cada tramo de la actividad. A esto, curiosamente, se lo llama “iniciativa privada”. Urquía es un buen lector de diarios. Mira las polémicas a favor o en contra del campo, a favor o en contra del gobierno, y calla. Cuando no tiene maní compra mentitas, aunque sean las de Arcor.
El liberal rosista, y el oro ruso
Urquía nació en la Nochebuena de 1948, en General Deheza, 220 kilómetros al sur de Córdoba, bajo los auspicios de Capricornio. Su padre, Adrián Ñoño Urquía un año después fundó Aceitera General Deheza, bajo los auspicios de sus propias obsesiones: el crecimiento de la empresa, jamás tocar un billete usado y, fuera de casa, hacer que su chofer probase la comida por temor a un posible envenenamiento. Según se sabe, los choferes sobrevivieron. “Mi padre tenía una visión descomunal para los negocios” ha dicho Urquía Jr. Tal vez eso llevó a don Adrián a convertirse en intendente de General Deheza dos veces: 1958/62 y 1973/78. el despegue definitivo de AGD se produjo poco después, en 1979, a raíz de la invasión soviética a Afganistan y el bloqueo mundial de cereales que Estados Unidos le impuso a Moscú. El único país del mundo que rompió ese bloqueo fue la Argentina, cuya dictadura ya venía teniendo inmejorables y paradójicas relaciones con la Unión Soviética, mientras los genocidas declaraban combatir “el marxismo internacional” secuestrando, matando, torturando y haciendo desaparecer miles de personas (la contrapartida soviética fue la ausencia de críticas a la Junta Militar, y la actitud del Partido Comunista Argentino que callaba incluso ante la muerte de sus propios militantes). Aceitera General Deheza y el consorcio holando argentino Nidera se convirtieron en los principales exportadores de trigo a la Unión Soviética, que agradecía pagándolo al cuádruple de su valor internacional. La relación se mantuvo durante años. Ya caído el comunismo, el viceministro ruso Alexander Tustkoi viajó personalmente a General Deheza para agradecer a la familia Urquía el apoyo de AGD al presidente Boris Yeltsin, siempre tambaleando entre la post Perestroika y el vodka.
Roberto Urquía se recibió mientras tanto como contador en la Universidad de Córdoba. En 1980 tomó la presidencia del Club Acción Juvenil Tiro y Gimnasia, al poco tiempo se convirtió en concejal y en 1987 llegó a la intendencia, mientras AGD crecía hasta convertirse en una de las principales exportadoras argentinas, cuestión que se consolidó durante el menemismo. Urquía pertenecía a la Unión de Centro Democrático, creada por Alvaro Alsogaray, entre otras momias conservadoras. En aquel momento se consolidó su amistad política con José Manuel de la Sota y se produjo la colecta antes mencionada para aceitar la llegada de Domingo Cavallo al peronismo y a la Cámara de Diputados. Urquía y Cavallo habían sido compañeros de estudios en la Universidad y el entonces ministro solía visitar la planta de General Deheza. “Venía a darle consejos” dicen en el pueblo. Le dio, además, los 5.000 kilómetros de vía del Nuevo Central Argentino (que atraviesan Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba y Sant Fe). Urquía ya tenía llegada directa a Menem. Y empezó a colgar en sus oficinas cuadros de Juan Manuel de Rosas, en lugar de escudos de la Ucedé.
Roberto, también le dicen Ñoño, fue intendente también en 1991 y en 1995, cuando logró cambiar la vida democrática del lugar; anuló la competencia electoral por la intendencia y en la sede de AGD se acordó que todas las listas (radicales, peronistas y vecinalistas) irían con sus respectivos candidatos a concejales, pero lo votarían a él a intendente (como las actuales “colectoras”). Ganó con el 99 por ciento de los votos. El mecanismo rige hasta hoy, facilitándoles a los vecinos la engorrosa tarea de tener que elegir a alguien.
En 1999 fue senador provincial cordobés, presidiendo la siempre poderosa Comisión de Economía, Presupuesto y Hacienda. En 2001 fue diputado provincial y presidente de la misma comisión de esa cámara. En 2003 se transformó en senador nacional. No fue un paso estruendoso, pero le sirvió para seguir atando influencias y negocios. Algo llamativo: preside el Grupo Amistad con la República Islámica de Irán. La amistad tiene cuentas claras: AGD es una de las principales exportadoras de aceite a Irán. En el senado Urquía entabló su relación con la entonces senadora Cristina Fernández, que empezó a elogiarlo en el núcleo del poder (le dicen “mesa chica”) que incluye obviamente al ex presidente Néstor Kirchner, a Raúl Zaninni y a Alberto Fernández.
Urquía aparecía como una respuesta al dilema más moderno del peronismo: ¿quién sería, hoy, la “burguesía nacional”? La historia cuenta que Juan Domingo Perón estableció alianzas con dicha clase (el ministro de economía de los 70, José Ber Gelbard, podría ser su último exponente notorio). La idea de un empresariado nacional entró en estado de coma tras el golpe de 1976, aunque la ilusión se mantuvo todavía durante el alfonsinismo. El menemismo rompió las ilusiones, y la transnacionalización de la economía generó el pulular de CEO, gerentes y empleados de multinacionales, y no ya de “burgueses” propietarios criollos de empresas. Urquía pareció llenar el hueco, aunque en realidad la dinámica de su empresa es tan transnacional como la de cualquiera de sus corporaciones colegas.
Pueblo Urquía
Tan preocupado por la seguridad como su padre, Urquía no le hace comer de su plato a nadie, y ni siquiera tiene chofer. Para él, la seguridad es no tener custodia. El humor cordobés indica que allí Urquía tiene 12.000 guardaespaldas: todos los habitantes del pueblo al que se entra con la sensación de entrar a AGD, debajo de cañerías que cruzan la ruta como puentes, trasladando cereales de un sector a otro de la planta. Urquía tiene un hotel (La posada del labriego), mantiene el ranario creado por su padre (que degustaba “ranas toro” propias, sin necesidad de convidar al chofer), una galería y es dueño hasta del olor que emana la planta de tratamiento de líquidos de la aceitera, por el que AGD acusa injustamente a las ranas. La calle donde está AGD tiene el nombre del viejo Urquía, que también lleva la escuela construida por los Urquía y dirigida por la esposa de Urquía. Los empresarios del lugar cuentan que AGD controla el crecimiento de cada uno. “No quiere ninguna competencia”. La vida social es casi nula. De casa al trabajo y viceversa, salvo los domingos para ir a misa, con el propio Urquía presente. No hay pubs, teatros ni cines. El pueblo tiene una especie de sonido incorporado: los motores en eterno funcionamiento de la aceitera. La policía -imaginen a sugerencia de quién- instauró un “Registro de Identificación Voluntario” para toda persona que aspire a vivir en el pueblo. En medio año, 1.122 personas pasaron por allí. El registro es “voluntario”, pero el comisario Aldo Villarreal confirma que al que no va, lo van a buscar.
Los crujidos del modelo
Todas y cada una de las palabras aquí escritas pueden explicar, aunque ninguna por sí sola, cómo Urquía y AGD -y otras corporaciones locales o multinacionales all uso nostro- están donde están. La historia de los últimos años aporta más datos. La caída de la convertibilidad en 2002 representó la oportunidad de oro para los exportadores. Con Eduardo Duhalde y la primera etapa de Néstor Kirchner en la presidencia (Roberto Lavagna ministro) se produjo la siguiente fórmula: dólar alto más salarios internos paupérrimos más costos en pesos más bonanza internacional más precios cada vez mayores (en dólares) para petróleo, soja y demás menos importaciones (incremento de alguna producción local, beneficiada por el dólar alto) igual a salida del infierno.
El modelo funcionó aceitadamente y generó puestos de trabajo, pero con una “distribución de la riqueza” bastante deforme: los descomunales enriquecimientos de las empresas y de las propias arcas gubernamentales tuvieron como reflejo en la vida práctica el empleo precario, bajos salarios, planes sociales miserables. Pura “doctrina del shock” diría Naomi Klein: luego del electro shock económico menemista, coronado por la Alianza en 2001, hasta lo miserable era mejor que la nada. La “redistribución de la riqueza” sonó parecida a la “teoría del derrame” de los tiempos menemistas, según la cual el enriquecimiento de los grandes termina salpicando a los que están abajo, cual si vieran llover dinero sobre sus cabezas (no fue exactamente riqueza lo que cayó sobre la sociedad).
Pero esta felicidad de dentífrico empieza a padecer caries. Las empresas comenzaron a tener ganancias estrambóticas. Sólo este año va a haber un récord de 63.500 millones de dólares de exportaciones. Como siempre, la mayor parte queda en el exterior, lo cual ya da una pista sobre las entrañas del modelo, y dónde va a parar la redistribución de la riqueza. Pero los dólares que se ingresan al país, bajan el precio de la moneda norteamericana. El Banco Central compra dólares para que el precio no caiga, y siga la fiesta exportadora, pero al hacerlo introduce pesos en el mercado. Así, hay más dinero circulando, y los precios empiezan a aumentar, como cualquiera puede percibir. Al colarse la inflación, empieza a sacudirse el modelo porque los exportadores pasan a tener costos internos mayores y ya no son tan competitivos. Además, todos los meses se verifican aumentos de las importaciones de casi un 20 %, lo cual empieza a afectar a textiles, automotrices y otras empresas que trabajan protegidas por el dólar alto. En este marco, los relativamente pequeños acomodamientos salariales hacen que los empresarios dejen de contratar, o que lo hagan en condiciones aún más precarias. Y para redondear, con la crisis financiera internacional, hay más capitales que huyen de los bancos y se vuelcan a inversiones especulativas y prometedoras: edificios o soja. La concentración implica además desempleo en el campo y las ciudades, crecimiento de la pobreza, monocultivo masivo, desforestación, desindustrialización y todo un modelo de hacer y deshacer que no suele actuar por las buenas.
Ñoño Urquía es senador nacional, lo que indica, entre otras cosas, en qué estado está el sistema representativo. ¿A quién representa gente como Urquía? Dicen que ha logrado superar airosamente estas semanas conflictivas, pese a que le hicieron piquetes en sus trenes, le derramaron en las rutas el girasol y el maní de sus camiones, y lo acusaron de ser un símbolo de un modelo que parece crujir. Posiblemente lo tome a bien, porque memorizó libros de Management, y cree que todo desafío es una oportunidad. Lo que mejor cruje para él son los maníes que mastica con serenidad, mientras espera el resultado de la próxima cosecha de todo lo que ha sabido sembrar.
Perspectivas de nuestro rumbo doce mil kilómetros al norte
Imagen: maxihumor.blogspot.com
Desde lejos, una visión del devenir del conflicto tras la implementación de retenciones móviles el pasado 11 de marzo. El gato encerrado tras el lock out. Complicidades históricas y actuales. Argentina en el concierto latinoamericano y mundial.
Desde Guanajuato, México
Exclusivo para Implosión web
“Si todos tuviéramos la oportunidad de vernos desde afuera, veríamos a un pueblo argentino en ebullición”.
La idea es mía. La escribí poco antes de que comenzara el conflicto agropecuario cuando traté de cerrar en un epílogo, un libro testimonial que se gestó en los últimos meses del año 2002 que pasé en Argentina. “La desesperanza parecía no agotarse nunca”. Algún día espero publicarlo. Es un buen ejercicio para la memoria revivir lo cotidiano de aquellos tiempos que afortunadamente hoy constituyen un relato en papel que no queremos volver a vivir ni a escribir, nunca más.
Insisto con que necesitamos aprender de la historia y correr el riesgo de contradecir a Platón para que no se repita. Yo no quiero volver a las recetas de leche de soja, puré de soja, milanesas de soja. No quiero que América Latina sea el proveedor de materias primas del mundo que expriman nuestro suelo, desmantelen nuestros bosques y quemen nuestras islas, no quiero que América Latina sea reserva estratégica de minerales de otros, solamente nuestra y por eso confío que aunque aún queda mucho por recuperar, estamos en el camino de la recuperación.
Desde Guanajuato
La ciudad en la que me toca vivir triplica demográficamente a San Pedro, cuenta con una sola radio que transmite conciertos de música clásica y noticias de radio Francia Internacional. Nadie sabe qué pasa en Guanajuato, parece que no pasara nada. Sin embargo, algunos meteretes sabemos que ahora en esta ciudad, capital del Estado, no falta el agua porque se trae de la Comunidad de Santa Catarina, un “pueblito agrícola” que en menos de dos años deberá cambiar su calificativo por el de “pueblito fantasma” ya que al traer el agua a la metrópoli, sus napas se agotarán rápidamente; algunos meteretes, sabemos también que había una cooperativa minera con un potencial de ciento cincuenta mil millones de dólares en oro y plata, cuyos siete administradores vendieron sin anuencia de la asamblea en siete millones de dólares, uno para cada administrador que a su vez eran quienes gobernaban. Pero parece que la gente de Guanajuato no sabe nada y cuando algunos meteretes se lo hemos querido contar, es un tema que no les interesa porque total ellos tienen las tortillas para la cena.
Todavía casi todos tienen las tortillas, porque el último año fue el único producto que aumentó el 10%, los demás, el aceite el 120%, la harina de trigo el 40%, la leche el 30%, el pan el 75%... no hay INDEC, ni gente que se junte para boicotear al tomate. La gente mira. Yo me desespero. No porque no me alcance, a mí me alcanza todavía, pero me preocupa que a otros no les alcance o peor que no se inmuten. Difícil de entender si pensamos que México también fue Zapata y la revolución de 1910 donde hasta las mujeres en esta sociedad machista llevaban miriñaques de armas bajo las faldas.
En contraste a esta apatía local, desde doce mil kilómetros de distancia, las voces argentinas me llegan con tenores de todos los calibres, metiéndose y opinando en cualquier tema que haga a la realidad nacional. En estos meses prima el conflicto agropecuario, que se me dibuja como una fuerza extraña tratando de torcer el rumbo que responde a las expectativas de quienes votaron por el Frente para la Victoria. Esta fuerza extraña se parece drásticamente a la que volteó al gobierno del pueblo de Salvador Allende en Chile, por sus objetivos y por su métodos; se asemeja al golpe de estado empresarial del 2002 en Venezuela y cuidado, no sea cosa que quieran hacer mercenario al gobierno como a los “chavistas” de Puente Llaguno; pienso que con claridad y coherencia con nuestra historia y nuestra actualidad tenemos que frenar esta maniobra que se sostiene en gran medida, por la cantidad de medios de comunicación que abundan en Argentina. Acá, la opinión pública no se haría eco de ningún suceso lejanamente semejante, no tienen cultura comunicativa ni la van a tener porque de momento no hay por dónde y quienes detentan el poder económico y político están estrechamente vinculados a los monopolios que manejan la prensa en todo el país. Abrir una radio en México es prácticamente imposible, lo digo por experiencia, porque tuve esta idea cuando apenas llegada me sentí huérfana del servicio de la comunicación mediática.
Las clases y la historia
Hay una clase social en Argentina y en casi todas las sociedades del mundo que se podría decir concluyentemente que no le importa más que el futuro de su descendencia; son la clase de gente que acepta sin cuestionamientos que los pobres están bien, que no todos pueden acceder a la universidad, que algunos pueden ir a la clínica pero otros tienen que ir al hospital y que el hospital tiene que ser de menor calidad que la clínica, que existen los privilegios que distinguen a los privilegiados. Esta clase de gente aduce que trabaja por su familia, para asegurarles el porvenir y no les da la cabeza para pensar que es más inteligente ver un país que por su propia fortaleza logre brindar a todos sus ciudadanos por igual las herramientas que aseguren ese porvenir. Es una visión sacrílega, sin embargo es a ellos a quien preponderantemente apoya la iglesia de Cristo y hay mil razones para explicarlo, la caridad que debe existir es una razón mística, si acabamos con los pobres entonces no podremos practicar la caridad, pero hay otras razones, como la propiedad privada. Acá, en México, cuando esos revolucionarios se dieron cuenta que no les quedaba ni tierra para sus tumbas, la iglesia tenía el 50% de la tierra y el otro 50% estaba hipotecado por la iglesia y los jornales no habían aumentado ni un peso desde la revolución de Hidalgo y Morelos ocurrida cien años antes, paradójicamente en estas mismas tierras ahora mudas, en las que hoy me encuentro. Qué contraste entonces con el Paraguay de antes de 1864 en que Argentinos y Brasileros con Uruguay a la cola dilapidamos. Paraguay era un país sin mendigos, sin analfabetos, que no tenía deudas, que crecía hacia adentro por su condición Mediterránea, que fabricaba sus propios barcos y sus propias armas en la fundición de Ibicuy. El 95% de la tierra era pública y se les daba a los campesinos a condición de laborarla. El comercio también era controlado por el Estado. Si podemos leer a través de la distancia y el tiempo, podemos responder adónde vamos y qué país queremos. ¿Queremos uno que se parezca al México de 1910, con algunos títulos de nobleza y una población descalza y hambrienta, o queremos uno que se parezca a Paraguay sin mendigos ni analfabetos? Podríamos hablar también de la Argentina. Hace poco comentaba cómo fue que los gauchos se convirtieron en fugitivos después de que Artigas había querido hacerlos propietarios con la reforma agraria en Uruguay. Los gauchos vagaban en la Pampa, comían reses y sólo tenían que entregar al propietario de la tierra el cuero, pero cuando se conoció que la carne podía conservarse con sal, el gaucho ya no podía cazar para comer y como no era propietario era reputado sirviente y debía llevar papel visado de que tenía un patrón si no quería terminar en los frentes de batalla. Los comerciantes del Río de la Plata crecían fervorosamente vendiendo la carne, el sebo, el cuero, sin impuestos, sin retenciones y comprando artículos lujosos venidos de Europa sólo para ellos y para su descendencia, mientras las rudimentarias industrias del interior desfallecían una tras otras y surgían los caudillos desesperados.
El gato encerrado
Desde que supe de las retenciones, dije y repetí, “están bien”. Un pueblo debe cuidar sus riquezas, ya basta de barcos cargados con paredes andinas donde el hierro aún no se ha quitado, ya basta de hacer lo que el mundo espera de nosotros, hagamos algo por y para nosotros mismos. José Martí decía. “El pueblo que compra manda, el pueblo que vende, sirve”. Podemos vender, sí, pero sin servir. No porque no seamos un pueblo servicial, si tenemos “la gauchada” en el ADN, “la gauchada” que nadie más tiene, pero también tenemos a los “boludos” y entonces ya que somos creadores de este significante, no nos dejemos engañar. No seamos “boludos”.
Los representantes del “campo” gritaban en principio por los pequeños productores y fue la primera demanda en ser atendida por el Ministro Lousteau, pero se ofuscaron con las retenciones, quieren que las quiten, no que las modifiquen. Hay muchos compromisos en el medio, compromisos con la cadena de intermediarios y compromisos con aquellos que necesitan que la Argentina sea un país sojero. El gato encerrado. No quitaron las retenciones, modificaron el esquema, de forma inteligente y conciliatoria, si hubiera dependido de una persona como yo, no hubiera cambiado nada, ellos siguieron con la medida. Muchos como los transportistas no se sabe bien por qué ni a quién apoyan. No queda claro. ¿Van a acompañar a sus patrones? ¿Les pagan el jornal por cortar la ruta? ¿Los amenazan con dejarlos sin trabajo? Van escribiendo el libreto a medida que se suceden los acontecimientos, ayer decían que paraban porque querían garantías de no ser detenidos con los camiones cargados; hoy dicen que no levantarán el corte hasta que no los dejen cargar; ¿cómo? ¿No era que ya habían cargado y lo que querían era garantía de poder pasar?
No puede ser que tiren los alimentos, que rieguen las banquinas con millones de litros de leche. Eso es un horror, visto desde acá o desde cualquier perspectiva. Quienes nos damos cuenta de tal abuso de avasallamiento de los derechos ajenos, de la dignidad o el respeto por la vida, no podemos permitir que eso pase. No hay combustibles, ¿no hay? ¿O es mejor exportarlo a 140 dólares el barril? ¿No hay? ¿O no están permitiendo el re-abastecimiento? ¿No balearon a un cisterna? ¿No los detienen en la ruta? Dicen que el combustible es caro aunque está subvencionado, pero que igual no hay. En EE.UU, hoy, el galón de gasolina supera los 4 dólares, entonces, ¿no está subvencionado en Argentina? Y si no hay… ¿quién tiene la culpa, si los mismos que reclaman que no hay no dejan pasar a los cisternas?
Torcer el rumbo
Quieren torcer el rumbo. Lo ha dicho textualmente el Pte. de la Sociedad Rural de San Pedro: “Ya no estamos peleando por las retenciones, sino por un modelo de país”, torcer el rumbo, porque si hoy se aplica esta retención que ya explicó el gobierno cómo va a funcionar y para qué va a servir, en la próxima cosecha no podremos ofrendarle al mundo toda la soja que necesita y que si hacen el ejercicio de fijarse en las alacenas de sus cocinas, encontrarán entre los ingredientes que componen los más variopintos productos, como el chocolate, que además debe llevar cacao, supongo… La política agropecuaria implementada redituará no sólo en ingreso monetario sino también en mayor diversidad, seremos un país que tendrá alternativas en casos de emergencias propias o del mundo, alternativas alimenticias, y también tendrá dinero.
A la gente que representa al agro, no sólo no le preocupa la injusticia social y una solución radical que no sea un remiendo de pan para hoy y hambre para mañana, sino que además carece de esa solidaridad para con el suelo o la naturaleza de la que viven y se mantienen, a ellos, en estos momentos intuyo desde doce mil kilómetros de distancia y con un esfuercito de miopía, les preocupan intereses más graves, porque han incurrido en inversiones altísimas más como prestamistas que como prestados, han hecho uso de la usura con las plantaciones prometiendo a ahorristas de todos los tamaños unos intereses que ahora no van a poder pagar. Además, hay gato encerrado. Si fuera sólo por su propio interés ya hubieran vuelto a trabajar, ya todos sus reclamos fueron respondidos.
Soberanía alimentaria
El mundo necesita alimentos que nosotros producimos, necesita biocombustibles cuya materia prima nosotros también podemos venderles. EE.UU cae en picada y millones de chinos abren sus fronteras a la economía global con una demanda increíble. ¿No será que se quieren aprovechar de nuestras riquezas, explotarlas como si les fueran propias, creyendo que Argentina y Latinoamérica son y serán países baratos sino gratis? En un manual escolar, “Introducción a la geografía”, por David Norman, que se usa en EE.UU, enseñan que la Amazonia no es brasilera, sino que a mediados de los 80’s se ha constituido la “Primera reserva internacional de floresta amazónica”, que pasó a ser responsabilidad de los EE.UU y la ONU debido a que está cercada por países irresponsables, crueles, autoritarios, reinos de violencia, tráfico de drogas, ignorancia y de un pueblo sin inteligencia y primitivo. (1)
¿Qué dirán de Mazaruca, Lechiguanas donde marines suelen realizar ejercicios militares?
Hay países más sumisos o más ingenuos, los que creen que la inversión o invasión extranjera es benévola y ante la cual hay que dar más dádivas que exigencias. Ya pasamos por eso. Ya regalamos hasta lo que no teníamos, nos lo regalaron sin que nos diéramos cuenta y muchos nos tuvimos que ir a “pata-cones”, ahora que sabemos, que nos dimos cuenta, no podemos permitir que nuestra soberanía se nos vaya de las manos. Es nuestra, vamos a administrarla en beneficio de todos. Estoy de acuerdo. (2)
Quizás pensaron que Cristina Fernández porque es mujer iba a ser “manejable”, todavía hay un grupo de gente, un grupo, con la soberbia y la ignorancia suficiente para pensar que otra gente es “manejable”, tal como dijo el candidato a Pte. de los EE.UU (11/06/08), Barak Obama, respecto del Pte. Chávez: “Chávez es una amenaza pero manejable”, haciéndose la película en la casa blanca, sobrestimando a sus compatriotas que no permitirán un presidente negro.
Con la economía de EE.UU en franca bancarrota, casi todo sigue valuado en dólares; el dólar baja, en México, llegó a costar más de 11 pesos mexicanos y ahora cuesta 10 y en Argentina hoy cerró a 3.05; un dólar que en sus buenos tiempos y en nuestro “default” había llegado a 4 pesos argentinos. La soja, si se la guardan, la van a terminar vendiendo a un dólar de 2.50 pesos, a este ritmo…
En esta batalla que ha polarizado a la ciudadanía, si “ellos” ganaran, en realidad los que habrían ganado serían otros, ninguno sería argentino, pero como ya tenemos suficiente experiencia, nuestro pueblo ha aprendido a meterse, tiene con qué y conoce sus derechos, no permitirá que el proceso social en Argentina se estanque a la vera de las rutas, sabe que cuenta con las herramientas legales para impedirlo y no se calla. Desde la ciudad de la apatía en que no sólo hay momias en los museos, todos los días leo, escucho y me sumo al grito y a la lucha por un país igualitario y una América Latina integrada, a través de las palabras que nuestros múltiples medios de comunicación reproducen sin objeciones.
*Docente, periodista y escritora sampedrina residente en México.
Notas:
(1) Since the middle 80's the most important rain forest of the world was passed to the responsability of the United States and the United Nations. It is named as FINRAF (Former International Reserve of the Amazon Forest) and its foundation was due to the fact that the Amazon is located in South America, one of the poorest regions on earth and surrounded by irresponsable, cruel and authoritary countries. It was part of eight different and strange countries, which are in the majority of cases, kingdoms of violence, drug trade, illiteracy and a unintelligent and primitive people. (Negritas de M. T.)
(2) Que hay que recuperar todo el petróleo, no hay duda, ENARSA es un paso, hay que seguir andando, mientras tanto en México se está discutiendo blanquear la privatización que de hecho ya existe en manos de multinacionales extranjeras, pero acá la gente no lee, no participa, no da pelea y no va haber piquetes porque el galope del caballo de Zapata no tiene micrófono disponible en los medios nacionales.
Casi tres meses de conflicto entre productores agropecuarios y gobierno nacional. Conflicto que se decía por políticas agropecuarias en general y mostró su costado bien sojero. Conflicto político que podría inaugurar un nuevo actor: el Partido Agrario Nacional, el nuevo PAN como alternativa al kirchnerismo. La concentración oligopólica y la sojización. Gorilas y contreras.
El lockout empresarial que los productores agropecuarios realizaron tras el anuncio del régimen de retenciones móviles a la exportación de soja, maíz y girasol del 11 de marzo pasado, hizo un esfuerzo enorme por poner sobre la mesa de la opinión pública que el problema no era sólo el nuevo régimen de retenciones, sino que esto era la gota que colmaba el vaso de sufrimiento de los pequeños y medianos productores, quienes no se beneficiaban con la sojización de las tierras del país, sino que muy por el contrario, veían cómo esa sojización destruía la estructura clásica, que por ejemplo en San Pedro, Bs. As., -uno de los lugares donde la protesta más arraigó y donde este cronista nació y vive buena parte de la semana- se expresaba en frutas de carozo y cítricos.
Entonces, se cortaron las rutas y se puso en peligro el abastecimiento de alimentos de la población para llamar la atención de un gobierno que no desarrollaba políticas públicas tendientes a modificar la estructura de concentración de la economía agraria en pocas manos.
Extraño resultaba que, si la cosa era así como acaba de ser relatada, la Sociedad Rural y CARBAP acompañaran una protesta que los perjudicaría: ellos son los grandes productores.
Otra lectura pudo hacerse: la protesta es por las retenciones. Esto es, el Estado retenía un porcentaje de las ganancias de los productores de soja, maíz y girasol; de los grandotes, de los medio pelo, de los pequeñitos, en fin, de todo aquel que sembrara esas oleaginosas. Especialmente de los de soja, pues ante las consecuencias del menemismo, los precios internacionales de las commoditties, el “gran descubrimiento” de Monsanto -que inventó una semilla resistente a su Roundup, la regaló durante un lustro y luego la patentó- , el modelo económico de dólar alto, y, sí, la sojización de la producción agrícola nacional, muchos productores arrancaron de raíz la estructura productiva existente y se enrolaron en la plata fácil y dulce de la soja. Las nuevas retenciones tocan esas ganancias, y, ya se sabe, al dueño de los medios de producción no le gusta que se les imponga repartir sus ganancias.
Tras la tregua, el armisticio que cedieron los productores agropecuarios, la mesa de negociaciones se convirtió en el tema del ágora mediática. Muchos cronistas se han expresado acerca de lo tortuoso que es negociar ante la tribuna expectante, pues se tiende a enunciar en función de la tribuna, interpelándola a ella en lugar de a quien se tiene en frente.
La negociación suponía que los dos actores en cuestión, el gobierno -representante de las mayorías que lo votaron, y jefe del Estado que somos todos- por un lado, y los dirigentes ruralistas, emblocados en una mesa de enlace donde confluían Federación Agraria -antaño adalides de la lucha por la tierra y la reforma agraria, hoy expulsores a palazo limpio de los campesinos sin escritura en Santiago del Estero- con la Sociedad Rural Argentina, líderes históricos de la derecha conservadora argentina, herederos de Julio A. Roca y Alfredo Martínez de Hoz. La mesa de enlace, se suponía, representaba los intereses de todos los productores agropecuarios, hasta que apareció un exaltado con verba de payador en Entre Ríos que les resultó pintoresco y auspicioso para ganar audiencia a los medios comerciales de comunicación masiva.
Luego la protesta volvió. Ahora ya no se cortaron rutas porque la medida desgasta la opinión pública, que se banca esas cosas por un rato, pero no muy largo, y se decidió impedir la embarcación de granos para la exportación, aduciendo que así el gobierno sentirá la estocada en la caja fiscal, pues si no hay exportación, no hay recaudación por retenciones. Es probable que Bunge, Dreyfus, Cargill, Grobo y el kirchnerista Urquía, dueño de Aceitera General Dehesa (AGD) y del pueblo homónimo, se estén riendo mirando por tele en su plasma de cincuenta pulgadas cómo el inefable hijo de ganaderos terratenientes y ahora empleado de la SRA Raúl Victores -sampedrino, como quien escribe estas líneas- le pellizca el culo a un maniquí en la ruta y para la tele.
PANegírico
El 25 de mayo se pusieron la escarapela de soja y en el monumento a la bandera de Rosario hicieron un acto multitudinario que no reunió a todos los que son pero tampoco estuvo muy lejos: hubo unas 250.000 personas, podrían haber sido 500.000, pero no mucho más. Puede haber, al menos, dos lecturas sobre el fenómeno multitudinario del soleado domingo patrio: no habiendo una oposición digna de ostentar ese título, aquellos que no comulgan en absoluto con el kirchnerismo encontraron un espacio de expresión de su malestar, sus deseos y sus posicionamientos, aunque no crean demasiado en las posibilidades políticas del movimiento campestre, como bien los llamó Grunner, y no estén más que gritando desde la tribuna, como siempre -y ya se sabe: el de la tribuna siempre tiene razón. Por otro lado, tanta gente puede empujar a los representantes del sector de los agronegocios a recuperar el instrumento que abandonaron después de que en 1912 al viejo Sáenz Peña se le ocurriera que las elecciones podían ser algo de lo que participaran más o menos todos: la política. Incluso pueden recuperar para sí la vieja sigla PAN, y ser el Partido Agrario Nacional.
No estaría mal, este cronista considera que en una democracia liberal representativa las movilizaciones coadyuvan a su mejor funcionamiento y permiten que no se la reduzca a mero ejercicio dominical cada dos años. También cree que el sueño de la democracia participativa será posible cuando esta que tenemos madure. Y también sabe que en la construcción política post peronista, quien no moviliza no existe y quien moviliza puede empezar a soñar. Los productores agropecuarios pueden empezar a soñar entonces con liderar un movimiento político, conformar el nuevo PAN, ganar elecciones, diseñar y ejecutar políticas públicas que consideren mejor para el país. Me suena ya el lema: PAN y Soja. Habrá que ver si logran algo más que una intendencia en el sojero sur de Santa Fe.
Otras puntitas
Queden para otra oportunidad las cuestiones en torno a por qué las negociaciones campo/gobierno no prosperan. Vaya como pequeña punta que donde el juego es de suma cero difícil será negociar cualquier cosa. Permítase también decir que un sector no puede tener el mismo grado de institucionalidad que un gobierno. El diálogo no es de igual a igual, y mucho menos puede ser fructífero cuando el sector del lado del menos en esa relación disimétrica grita que o le dan lo que pide o no hay trato. Quede para otra vez también la disputa entre quienes creen que el Estado puede y debe intervenir en la economía y socializar las rentas extraordinarias y quienes sostienen que el mercado regula solito.
Sojipolio gorilin
La protesta volvió sin esconder lo que se olía desde un principio: el problema no es la política agropecuaria que beneficia a unos pocos y reproduce la concentración oligopólica que se da en otros ámbitos de la economía nacional. No. Lo que se discute es que las retenciones impiden soñar con ser Los Grobo al resto de los productores. Y entonces, a todo aquél que sueña con que un día será lo que la tele promete, le da por poner el cartel en la vidriera de su negocio: “Estoy con el campo”. Distribuir la riqueza implica tocar intereses económicos, y tocárselos a quienes más tienen. Eso está claro, y los que protestan por sus ganancias lo tienen bien claro.
Si al kirchnerismo se le ocurrió recién ahora que la sojización acarrea consecuencias terribles, bienvenido sea. Más vale tarde que nunca. El discurso de la distribución de la riqueza deberá ser puesto en ejercicio, y nos impele a todos a hacérselos cumplir. El camino que dicen querer recorrer está por delante y es muy largo. El movimiento campestre quiere no recorrerlo. Habrá quienes consideren que al kirchnerismo hay que empujarlo para que no se vuelva solito al punto de partida. Un punto de partida que habrá que reconocer como logro. Póngale las causas que más guste: contexto internacional, necesidad histórica, casualidad ineludible. Pero no deje de reconocer que esto no es el menemismo ni 2001. El gobierno kirchnerista, que no rompió con la concentración oligopólica y que contribuyó en muchos casos a exacerbarla, es el mismo que puede mostrar índices de crecimiento y desarrollo mínimos pero insoslayables. El techo está muy lejos, pero el piso es innegable.
Por eso vale recordar a Viñas: se puede ser contrera, sí, pero nunca gorila. El gorila desprecia a ese otro que es distinto pero puede querer parecerse. Vayan dos ejemplos elocuentes: una anciana me contaba que siendo mucama cama adentro en una casa bian en Capital tuvo que devolver las pantuflas que con mucho esfuerzo ahorrativo se había comprado, pues su señora tenía las mismas y la obligó a deshacerse de ellas; el otro: en una radio FM de Rosario escuché a un conductor de apellido Polino o Polini, o algo así, decir ante la pregunta si era peronista o qué: “Peronista, no. Yo tuve la posibilidad de educarme”.
Como el gobierno no quiso retrotraer las retenciones, las entidades que nuclean a productores agropecuarios grandes, medianos y pequeños, volvieron con las medidas de fuerza. Antes de la mesa de negociación reclamaban “políticas agropecuarias” para todos; ahora sólo tienen en mira el tema retenciones, sobre todo de soja, la gran fiesta que destroza las estructuras productivas históricas. Aquí, nuestro columnista de ecología y medio ambiente reflexiona acerca de lo que se defiende contra las retenciones. Tras la columna, una entrevista con Jorge Rulli, del Grupo de Reflexión Rural.
Ante todo, la tierra es un bien común de todos los argentinos. Entonces ¿qué defendemos? El modelo de agronegocios basado en la soja, que desalojó en estos últimos diez años a 300.000 familias de campesinos pobres, trabajadores rurales, que fueron a engrosar los barrios humildes, las villas y asentamientos alrededor de las ciudades. San Pedro no está exenta: en Río Tala hay barrios de chaqueños, santiagueños, etc. Se desmontaron 1.108.000 (un millón ciento ocho mil) hectáreas de bosques, 277.000 por año, 760 por día, 32 hectáreas por hora. Este modelo agropecuario basado en la exportación y producción intensiva produce mayor concentración. Por ejemplo, el 10% de los productores concentra el 78% de las tierras y el 60% de los productores pequeños se reparten el 5% de la superficie cultivada del país. Desocupación y cáncer El monocultivismo es causa de innumerables pérdidas de puestos de trabajo y de un gigantesco desplazamiento de la población rural hacia los suburbios de la pobreza en las grandes urbes. La ganadería fue desplazada por la soja hacia zonas marginales y bajos inundables o, lo que es peor, a los corrales de engorde (feedlots), donde en vez de alimentarse con pasturas el ganado es engordado con granos, especialmente soja, con adiciones de antibióticos y hormonas. Los empresarios sojeros han hecho desaparecer los alambrados, los bebederos y los molinos de los que bebía la hacienda. El modelo sojero tiene un solo motor, y es la disminución de costos y la creciente ganancia a expensas de los recursos naturales. También han hecho desaparecer los cinturones verdes de las grandes y pequeñas ciudades. Cinturones constituidos por tambos, criaderos de pollos, chacras y quintas de verduras que además de contribuir a la alimentación local, oficiaban de atenuante de los impactos propios de la gran agricultura. Un ejemplo cercano lo vemos en Gobernador Castro, donde el modelo sojero ha provocado el doloroso desmonte de los frutales que siempre caracterizaron la economía local. Ahora la soja llega a las primeras calles de los pueblos, de manera que las fumigaciones con glifosato, 24D, parquat y endosulfan impactan directamente sobre las poblaciones con el resultado de innumerables casos de cáncer y malformaciones. En muchos pequeños pueblos rodeados por el desierto verde de la soja, los aviones fumigadores ni siquiera dejan de hacer su trabajo sobre la zona urbana, sometiendo a los pobladores a impactos directos de terribles consecuencias. Nuestro país se va convirtiendo en una republiqueta forrajera. 163 millones de litros de glifosato fueron arrojados entre los grandes productores y los pequeños en el último año. En esas zonas casi no hay familia que no tenga un miembro con cáncer, y cada vez son más los niños con alergias y problemas bronquiales. Los verdaderos enemigos Las empresas, los pooles de siembra y compañías con mayor rentabilidad en el negocio sojero, exportadores y proveedores de insumos, Monsanto, Dreyfus, Dupont, Bunge, Bayer, Nidera, Cargill, AGD, entre otras, no fueron cuestionados en el reciente conflicto por las entidades del campo o el gobierno mismo. Explotación En el campo trabajan alrededor de 1.300.000 personas. Los sueldos rondan los $ 1.250. Padecen las peores condiciones de trabajo, lejos los más explotados. Aún se les paga con comida y cerca del 75% está en negro, sin contrato ni cobertura médica, ni aportes jubilatorios. La diferencia Durante el “paro” se utilizó al pequeño productor como punta de lanza. Sus campos son alquilados a unos $ 200 por hectárea aproximadamente, unos $ 240.000 al año. La industria del agronegocio tiene como objetivo avanzar sobre 4 millones de hectáreas, o sea que avanzarían sobre las tierras de los pequeños productores, indígenas y chacareros, bosques… el negocio del biocombustible a la vista. Es mentira que ellos tengan patria. Sólo aprecian los dólares y los euros. _________________________________________________________________________________________________ ENTREVISTA A JORGE RULLI “Toda soja es transgénica” Hace un año visitó San Pedro Jorge Rulli, fundador del Grupo de Reflexión Rural y conductor de Horizonte Sur, por Radio Nacional. Aquella vez, publicamos en la edición impresa de Implosión esta entrevista, donde relata la campaña Paren de fumigar, para la concientización sobre las enfermedades que derivan del monocultivo de soja y los agrotóxicos, los problemas de la sojización y el imperio sojero.
Jorge Eduardo Rulli es un militante de larga data. En los años 50 se hace peronista, fundando junto a otros jóvenes, en el ’57, lo que sería la gloriosa JOTAPE. En los ‘60, durante la dictadura de Onganía, fue detenido y torturado atrozmente. Al ser liberado viaja a Cuba para recuperarse y estudiar el proceso histórico y revolucionario de la isla, experiencia que replica en China. En los ‘70 forma parte de la Fuerzas Armadas Peronistas. Luego del golpe del ‘76 y tras sufrir sempiternos encarcelamientos se exilia en España y luego en Suecia. Hoy es sumamente crítico con aquellas estrategias de lucha de la Resistencia de los 70. Por intuición más que por desarrollo intelectual, según él mismo afirma, sus banderas hoy son otras. Reivindica la No violencia, las producciones de autoconsumo y la revalorización de la vida campesina, en un marco en el que se propicie la soberanía alimentaria a partir de la diversidad de cultivos orgánicos y del desarrollo de los mercados locales. Esgrime que hoy ya no puede escindirse lo social de lo ecológico, pues mantener la vida en el planeta es el imperativo prioritario. Asignándoles el valor político a los alimentos para “producir comida y no forrajes o biodiesel”, su resistencia es hacia el modelo agroeconómico que impone cultivos (o monocultivos) transgénicos en desmedro de la diversidad, los montes nativos, los pequeños productores, los tambos, y un enfoque no colonial del trabajo de la tierra americana. Para dar debate y oposición al modelo agroexportador hegemónico fundó a finales de los ’90 el Grupo de Reflexión Rural, que tiene desde hace varios años un espacio en Radio Nacional, llamado Horizonte Sur, los domingos de 11.00 a 11.50. Claro que, como afirma, plantear ese otro modelo alternativo en armonía con la naturaleza requiere de otro modelo de democracia. Es por esto que la lucha no dejará nunca de ser política, pues además, como sabemos, el germen de los males agrosocioeconómicos actuales procede directamente de aquellos años oscuros. - Contanos qué te trae esta vez a nuestra zona - En esta oportunidad vine a presentar la campaña Paren de Fumigar, que está entrando ya en el segundo año y que hacemos a nivel nacional por el daño que están causando a las poblaciones los agroquímicos de la soja transgénica, que mucha gente cree que son remedios y en realidad son tóxicos que están afectando mucho a la población, deprimiendo el sistema inmunitario, provocando problemas culturales exponsorios, de piel... Los aviones que fumigan no deberían acercarse a menos de dos km. de la ciudades pero no cumplen la ley y las autoridades no la hacen cumplir. La ley de agroquímicos de la Pcia. de Bs. As. es la 10.699 y prohíbe que los “mosquitos” (vehículos fumigadores con la forma de ese insecto) circulen dentro de las ciudades, y las sobrevuelen aun con los tanques vacíos. Por eso estamos tratando de que en cada pueblo se organicen grupos de vecinos autoconvocados para denunciar estas situaciones y presentar denuncias a los fiscales y a los jueces, creemos que el camino es el Código Penal y lo estamos poniendo en práctica en la Pcia. de Entre Ríos, donde han muerto varios niños y hemos iniciado una causa penal con el juez correspondiente y el respaldo de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. -¿Toda la soja es transgénica? - Toda la soja es transgénica, por lo que no tendría sentido no fumigarla, porque es una soja que ha sido manipulada genéticamente para ser acompañada por agrotóxicos, fundamentalmente el roundap, pero también plaguicidas, insecticidas, tóxicos contra caracoles, bichos bolita, fungicidas contra la roya. Es muy difícil saber qué es lo que están arrojando, porque no se cumplen las leyes que exigen la identificación de la carga, la credencial para el que conduce... En muchos pequeños pueblos ocurre por ejemplo que el conductor del mosquito con el tanque lleno no tiene ningún empacho en ir a buscar los chicos a la escuela o en diluir la carga de tóxicos en la toma de agua del pueblo, como en Santa Anita, Entre Ríos. Existe un desorden generalizado, una enorme impunidad, una enorme despreocupación por la salud de la población, y esto es lo que estamos denunciando. - ¿Cuál es el panorama actual de la expansión de la soja? - Por parte de la clase política es muy difícil que se contenga esta expansión de la soja, porque es el negocio de ellos, además ahora la van a utilizar no sólo para forraje de los animales de Europa y de China sino que están proponiendo como política de Estado la producción de biocombustibles. Estos, que mejor sería llamarlos agrocombustibles, se van a hacer fundamentalmente con soja y con maíz, provocando una mayor expansión de estos cultivos industriales que han arrasado ya con 25.000 o 30.000 tambos, que han barrido con los pequeños productores del campo, han despoblado del campo a la población rural y, además, han prácticamente terminado con los bosques nativos. - ¿Podés explicar la relación soja transgénica - agrotóxicos? - Hay un herbicida que se llama Roundap, que contiene glifosato, y ese herbicida era de Monsanto (corporación trasnacional, que domina el mercado mundial de alimentos) y tenía esta patente del herbicida con el que no sabía qué hacer. Lo que lograron es buscar plantas que lo resistían y ese gen de resistencia o tolerancia al herbicida se lo incorporaron a la soja. Por eso se venden juntos como parte de un paquete. Entonces, en realidad no sería posible sembrar soja sin los agrotóxicos. Lo que tendríamos que hacer es cambiar de cultivos. Producir cultivos para la mesa de los argentinos, lo que comíamos siempre. San Pedro, por ejemplo, era la zona del maíz de guinea, los montes frutales, incluso de la arveja, la papa y la batata. El problema es que impera un modelo agroexportador y el mercado interno no interesa, no está en consideración. Lo único que se considera es el mercado exterior. Para esto necesitamos un proyecto de país que atienda de nuevo las necesidades de la gente y no a las del mercado internacional. Estamos siendo sacrificados en aras de los grandes mercados globales, que fijan el precio a los granos, que se les llama comoditties porque no tienen ningún valor agregado. Aquí hay mucho discurso anti-imperialista, mucha retórica contra Bush, pero de las corporaciones no se habla nunca. Es una gravísima carencia de la izquierda de quedarse en visiones antiguas, el pensamiento concreto de los 70, enfatizando la lucha contra el imperialismo, despreocupado de las corporaciones, que son el verdadero problema de la globalización - ¿Cómo se constituye localmente el imperio sojero? - El mayor sojero de la Argentina es Guillermo Grobocopatel, cuya empresa, Los Grobo, tiene base en Carlos Casares, quien arguye que no tiene campos propios, que son sin tierra -se equipara con los Sin Tierra del Brasil- e intenta tener un discurso progresista y de izquierda. Es un hombre que inicia su fortuna con la dictadura militar, y hoy día está ocupando unas 700.000 hectáreas por arrendamiento, es el más grande pool de siembra del país. Un pool de siembra es una empresa que arrienda campos para plantar soja, con la maquinaria, equipos de hombres, los silos para concentrar, convirtiendo al antiguo productor, dueño de tierras, en un rentista, que vive en la ciudad y ya no trabaja el campo ni es dueño de sus semillas, pero sí tiene mucho poder adquisitivo. - ¿Qué propone el Grupo de Reflexión Rural? - Lo que proponemos es la resistencia a este a modelo, a ir construyendo otro modelos a partir de lo pequeño y lo local, la única manera de resistir a estos procesos ligados a los mercados internacionales es desde lo local y desde lo pequeño: huertas para abastecimiento ligadas a los mercados locales, como en la ciudad de Rosario, donde los piqueteros han desarrollado huertas de verduras orgánicas y las venden en la plaza a los sectores de clase media que se las sacan de las manos, porque es verdura fresca y sana, pero también las huertas familiares de autoabastecimiento, reciclar la basura para mejorar el suelo, y sobre todo estamos enseñándole a la gente que aprendan a hacer setos verdes como había antes, que pueden ser barreras de árboles o setos hechos con ligustro con cañas para detener la deriva de los tóxicos de las fumigaciones sobre las viviendas y los niños. En muchos pueblos de las provincias la gente vive encerrada en sus casas porque el aire está contaminado, y la gente va cronificando las enfermedades y se automedica. Esto es el resultado del enriquecimiento de una minería que no solo produce deterioro en la salud de la gente sino también devastación en el medio ambiente. Gran parte de la soja se procesa como harina y se vende como balanceado, otra parte se procesa como aceite, todo se vende a Europa y a China, otra parte se vende como grano para que China se produzca el aceite. Y como subproducto la lecitina de soja, una especie de manteca, que se utiliza para engordar y abaratar los alimentos que nosotros consumimos, y queda la torta de soja que sirve para forraje.
En un año en que, con suerte y mucho viento a favor, debatiremos sobre el futuro de la basura en San Pedro y su tratamiento, el Ente Participativo Ambiental (EPA) presenta a una especialista en el tratamiento de pilas usadas. Aquí, comentamos quién es y qué hace la especialista, qué es una pila, sus contaminantes, tratamientos en otras ciudades y países.
La especialista del EPA
La ¿Doctora? Susana Silvia Paviolo de Strunz -de la que sabemos que es abogada (UBA) y tiene un master en derecho ambiental (Universidad Austral) y otro en medio ambiente (Universidad de Ciencias Empresariales) , pero, lamentamos, no sabemos si posee doctorado alguno-, es asesora internacional en derecho ambiental, miembro del estudio jurídico Strunz y brinda charlas sobre pilas y contaminación, afirmando que desde 1993 las pilas alcalinas poseen la cantidad de mercurio exigida por la legislación vigente, por lo tanto no contaminarían, aunque un estudio de 2007 del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) asegure que una de cada tres pilas son defectuosas y contaminantes, y Greenpeace asegure que una pila alcalina contamina unos 167.000 litros de agua, equivalentes a lo que consumen seis personas en toda su vida.
La abogada participó en noviembre de 2006 en un debate sobre el tema pilas que organizó la diputada radical Mónica Tomei en la sede de la Universidad Nacional de Rosario. Su condición de participante obedecía a su calidad de representante en Argentina de Duracell, Energizer y Eveready, al igual que el Lic. Daniel La Capria, según consta en numerosas publicaciones digitales que cubrieron lo que denominaron un “fuerte debate”.
Este debate estuvo centrado en si las pilas contaminan o no. La especialista que nos visitará sostuvo que las alcalinas no recargables que comercializan las empresas representadas por Strnz no contienen elementos contaminantes desde 1993 y deben ser tratadas como residuos domiciliarios. La diputada Morei cuestionó el argumento, y señaló que si esto era cierto, los fabricantes nunca informaron a la población, por lo que muchas localidades continuaban haciendo el esfuerzo de separar y acumular las pilas para evitar lleguen a los sitios de depósito de residuos. También en ese debate se puso en cuestionamiento las tesis de Strunz al señalar que las organizaciones ecologistas dudan que las pilas no representen ningún riesgo ambiental y de salud, y se recordó que las pilas denominadas truchas se venden con facilidad debido a su bajo costo, por lo que sería muy difícil determinar qué pilas de las contenidas por aquellas localidades que las acumulan serían las que contaminan y cuáles supuestamente no.
El martes próximo, invitada por una organización ambientalista local, el Ente Participativo Ambiental (EPA), brindará una charla al respecto en San Pedro. Como la que dio en Paraguay, cuya crónica puede leerse en el sitio ABC de ese país. Allí, la asesora expuso que las pilas primarias de “marcas responables” cumplimentan con las normas IEC y las otras no, por lo que se permite que las primeras sean tiradas a la basura “sin miedo de causar daño al ambiente”.
El debate sobre las pilas implica involucrar a las empresas fabricantes y distribuidoras en el tratamiento correcto de su condición de residuos. Esto es, en general, que las pilas usadas retornen a las empresas para su posterior reciclado, o bien que éstas coadyuven para que el Estado pueda afrontar el tratamiento de estos peligrosos residuos.
La pregunta es: una especialista en el tema que asesora empresas y vendrá a decirnos que no hay problema con tirarlas a la basura como cualquier otro residuo pues no hay peligro de contaminación porque esas empresas se preocupan por el medio ambirente, ¿también vendrá a recomendarnos que las pilas que tiren Ramallo y Baradero sean enterradas en el Relleno Sanitario que inconsultamente podría realizar el gobierno local?
La ciencia no deja de ser un relato como cualquier otro, y obedece a determinados intereses. Algunos más benignos que otros, claro. Recomiendo el trabajo de la Lic. Silvia Buján acerca de las relaciones ciencia/poder, como para ir recordando que las cosas no pasan de casualidad y que la razón tecnológica no siempre es la única ni la universal.
Pilas y acumuladores
¿Qué es una Pila? Una fuente de energía eléctrica obtenida por transformación directa de energía química y constituida por uno o varios elementos primarios, no recargable: las pilas comunes. Un acumulador, es más o menos lo mismo con la diferencia de que es recargable: las baterías del celular, por ejemplo. Eso nos dice el asesor útil. Las pilas y acumuladores son considerados Residuos Peligrosos Universales (RPU), por lo que en general su tratamiento implica una fuerte acción del Estado, organismos no gubernamentales, sociedad civil en general y empresas que fabrican y distribuyen este tipo de elementos. En nuestro país, la ley nacional Nº 24.051 sobre Residuos Peligrosos considera peligroso a “todo residuo que pueda causar daño, directa o indirectamente, a seres vivos o contaminar el suelo, la atmósfera o l ambiente en general. Los principales RPU están dentro de los llamados Residuos Electrónicos (conocidos con la sigla RAEE), como las pilas y acumuladores de todo tipo.
¿Qué pasa con los residuos electrónicos? En USA se prohibió su ingreso a los sitios de depósito de residuos (rellenos sanitarios, basurales a cielo abierto, etc.) y se los separa en origen para su reciclaje. En Europa se involucró a los fabricantes y distribuidores/comercializadores para la concientización de la población en torno a la separación doméstica de estos residuos, con fuerte participación de las autoridades municipales y organismos no gubernamentales. En Argentina, como en Latinoamérica en general, se vienen produciendo campañas de recolección de RPU que impiden su llegada a los rellenos sanitarios y/o basurales, llevándolas a plantas destinadas a desactivar las pilas y acumuladores y reciclar lo reutilizable de los residuos electrónicos.
Las pilas, ¿contaminan?
Sí. No hay vuelta, las pilas y baterías contaminan. Algunas más, otras menos, otras mucho menos, pero todas poseen materiales que afectan la salud y el medio ambiente. Por lo tanto el problema reside en cómo las utilizamos para procurar que su impacto sea menor. Usar recargables, pues contaminan menos; evitar lo más posible el uso de aparatos a pilas; promover su reciclaje; y fundamentalmente no arrojarlas con el resto de los residuos, es decir, no tratarlas como cualquier otro residuo. Esto último implica la acción del Estado y las empresas fabricantes y distribuidoras/comercializadoras para que no lleguen a los sitios de depósitos de los residuos sólidos urbanos y se desactiven y/o reciclen.
Úselo y tírelo
Las pilas alcalinas son uno de los mayores problemas. Uno las usa y las tira. Cuando las pilas son arrojadas junto con el resto de los residuos, estamos arrojando metales que, tras ser depositados en un basural a cielo abierto, serán arrastrados por la lluvia a los cursos de agua subterráneos y de allí al río. O bien serán quemados junto con el resto de la basura, evaporizándose y siendo dispersados por el aire, llegando a los suelos y los cursos de agua. En los rellenos sanitarios, al ser aplastadas por las maquinarias, las pilas liberan una importante dosis de tóxicos cuyo tratamiento posterior se torna muy caro, por lo que en general esos contaminantes vuelven al ambiente.
¿Qué hacer?
Lo mejor es el tratamiento particularizado. Las pilas y acumuladores deben ser tratados en su especificidad. Tratamiento y reciclaje son la cuestión. Por lo general este tratamiento pormenorizado comienza con la separación doméstica, en los hogares. Luego se realiza una recogida selectiva, con contenedores para su depósito, tras lo que son derivadas para su reciclaje en una planta de valorización de pilas. Habitualmente, las municipalidades se ocupan de su propia basura, por lo tanto de sus propias pilas. En un municipio que se hace cargo de su responsabilidad como Estado en el tratamiento de los residuos sólidos urbanos, independientemente del sistema utilizado, lo usual es que se cree o concesione una planta de reciclado que contemple la valorización de las pilas. Cuando existe la separación en origen para su posterior reciclado, son las cooperativas de recuperadores urbanos los que trabajan en el proceso de reciclado, sea en una planta del propio Estado o de un concesionario.
San Pedro recibe la visita de una especialista en el tema que vendrá a difundir las posiciones de las empresas fabricantes en el marco de un incipiente debate sobre un proyecto de Relleno Sanitario que supla al basural abierto. Una mirada pasiva sobre esto podría redundar en la aceptación por parte de la población de la deposición masiva de pilas en nuestra ciudad, incluso de las pilas de las localidades vecinas. Una mirada crítica pretende abrir un debate sobre las pilas y su tratamiento, para empezar a discutir si queremos ser el basurero de la zona.
Tras la solicitada sobre la Defensa de la Paz Social publicada por el Gobierno Municipal en El Diario de San Pedro el pasado lunes 11 de febrero, algunas reflexiones en torno a peligrosas declaraciones expresadas allí que atentan contra lo que recomiendan leer: la Constitución Nacional. Además, algunos conceptos en torno a la Doctrina de la Seguridad Ciudadana o Autoritarismo Fashion, según Zaffaroni, que se cuelan en el discurso y la acción del Ejecutivo local, un gobierno que hizo público su descontento con el disenso y la libre opinión en una solicitada que refleja el repliegue sobre sí mismo que exacerbó desde su victoria contundente en las elecciones pasadas.
La Municipalidad de San Pedro ha tenido la amabilidad y el buen tino de comunicar a través de una solicitada en El Diario de San Pedro su “responsabilidad en defensa de la paz social”, aclarando su rol y, por supuesto, es un documento oficial, publicitando lo actuado respecto al tema. Además de lo elogiable de recordarle a la población que el uso legítimo de la fuerza es una atribución del Estado, y sólo de él, diciéndoles sencillamente a algunos osados que se olviden de organizar patrullas parapoliciales y otros ejemplos de ilegalidad, de infracción a la legislación vigente, en fin, de delitos, el texto reúne algunas otras características que habrá que desmenuzar.
La solicitada refleja el repliegue sobre sí mismo que el gobierno municipal exacerbó desde su victoria contundente en las elecciones pasadas. Desde 2001 a la fecha, las formas de gestión pública han cambiado el eje partidario estructural para constituirse en frentistas y movimientistas, procesos en el que los ganadores a elecciones convocan a sus críticos para ver si se bancan salir del lugar del que grita de afuera. Ya se sabe: el de la tribuna siempre tiene razón. Algunos han optado por desoír las críticas de la posición, argumentando que se hará lo que ellos quieran porque los números de las elecciones así lo determinan. Narciso se miraba a sí mismo, rechazaba todas las insinuaciones y no le fue muy bien.
El gobierno enuncia que “ha sabido mantener vigente y funcionando, con respuestas proporcionadas las instituciones propias de la vida democrática”. Habrá que recordar que la división de poderes es la base de la democracia moderna, desde las revoluciones Francesa y Norteamericana en adelante, y no se concibe un Estado de Derecho si los diferentes poderes –legislativo, ejecutivo y judicial– no son autónomos e independientes. El poder judicial es el último bastión de la democracia, es allí donde la defensa de los derechos se hace realidad. La necesaria independencia de este poder es de tal magnitud que no podemos pasarlo por alto. Por eso llama poderosamente la atención que la solicitada diga sin reparos que se instó al fiscal a trabajar en una u otra dirección. Y es sabido que no sirve de mucho que la justicia investigue sólo a los ladrones de gallinas. Baste recordar la poética del Cuchi Leguizamón en la Chacarera del expediente para comprenderlo. Es necesario que ningún delito quede impune, pero también hallar alternativas que procuren dejar de estigmatizar siempre a los mismos.El Patronato del Liberado, por otra parte, es una institución que se supone está para aportar a la reinserción social de quienes han transitado por instituciones penales, pero en San Pedro la falta de personal, de movilidad, y las carencias habituales de las instituciones públicas tornan difícil la virtuosa tarea que esa institución tiene a su cargo.
Tenemos un barrio con una situación muy grave, que es emergente del problema mucho más profundo de situación habitacional que sufren desde la pareja de recién casados que busca o quiere casa propia pero ni siquiera puede adquirir un terreno, pues los precios no bajan en ningún caso de los veinte mil dólares, hasta las familias numerosas que viven hacinados en el peor de los barrios periféricos, abandonados a su suerte. ¿Es necesario que se tomen 120 casas para darnos cuenta que existe el problema? ¿Es mucho pedir públicamente una planificación urbana responsable? ¿O debemos contentarnos con exposiciones discursivas plasmadas en una solicitada con aberraciones tales como “la población que está constantemente atravesada por el paradigma de la información múltiple?
Es necesario al respecto insistir con escribir acerca de la opinión pública, los medios de comunicación y la libertad de expresión y opinión. Es evidente la buena relación que el gobierno actual tiene con algunos multimedios y con algunos conductores y periodistas, debe uno suponer que esta relación revela no más que afinidad ideológica, de pensamiento, afinidad política. Lo que no estaría mal, si no fuera porque parece que al gobierno le molesta el disenso que a través de esos mismos medios partidos políticos, organizaciones sociales e instituciones públicas han expresado.
Dentro de la solicitada, el Ejecutivo local expresa: “Sostenemos que la derrota del pensamiento se pone en evidencia cuando la improvisación y farandulización capturan la vida cotidiana y se convierten en el eje alrededor del cual se determinan posiciones y se juegan estrategias respecto de cómo gobernar”, e inmediatamente se cita a la Constitución Nacional, el cuerpo legal donde se afirma que los ciudadanos de este país tenemos libertad de expresión y opinión, uno de los Derechos Humanos por excelencia. Imaginar un gobierno democrático sin libertad de expresión es imposible. Si pensamos diferente ¿qué nos propone el gobierno? ¿Estará mal pensar distinto a ellos? ¿Y expresarlo, peor?
El derecho fundamental a la libertad de opinión se ve coartado en las sociedades contemporáneas –paradójicamente, sociedades de la información, y, sí, de la información múltiple, por suerte–, donde el acceso al rol de emisor es disimétrico, y donde –se sabe, ha sido así históricamente– los medios de comunicación, tal vez el Ágora de esta Modernidad Líquida o tardía o post, como se prefiera, son corporaciones cuyos intereses son primero empresariales y luego sociales. Aún así, son el espacio de la discusión pública. Acusar de farandulización a la toma de posiciones y la expresión pública de ellas a través de los medios por parte de actores sociales y políticos –colectivos o individuales– es intentar acallar el necesario disenso que define el universo de lo político, en donde el hombre qua hombre lo es al producir acciones y discursos que definan su visión respecto de los temas que son comunes a todos. No contemplarlo implica erigirse en único portador de La Verdad.
La multiplicidad de información es un derecho adquirido a fuerza de discutir las lógicas del pensamiento único y unidimensional, habiendo obtenido la pluralidad como eje de las discusiones públicas, afirmando lo que la Constitución Nacional prescribe, empoderando a todo aquel que tenga acceso a ciertas herramientas comunicacionales que permitan hacer uso del derecho a la libertad de expresión y opinión, en un marco donde –va de suyo– la neutralidad ética es un invento para ejercer la dominación simbólica.
Séneca relata que en la Roma Imperial se propuso ante el senado que los esclavos vistieran de la misma forma en público, de manera tal que pudieran ser diferenciados. La propuesta fue rechazada al considerar peligrosa la posibilidad de que los esclavos se reconocieran entre sí y comprendieran su potencial poder. Tal vez al gobierno municipal también le asuste la aparición en público de opiniones disidentes, no vaya a ser que alguien las comparta y decida también aparecer públicamente a través de la acción y el discurso, comenzando a ser, a decir “aquí estamos; para nosotros, ese 47% restante que no los votó, también gobiernan”. Y gobernar, hay que decirlo, no es ejercer el derecho a mandar desde la propia voluntad, sino la obligación de encauzar voluntades en pro del bien común, del bien de todos, “de las mayorías”, como dicen los manuales de la democracia liberal representativa, que no es hoy la única democracia posible.
El municipio también enuncia en su solicitada todas las acciones desarrolladas en torno a la defensa de la paz social que dice encarnar: cuestiones edilicias, colaboración con la policía, y un largo etc., destacando que lo “recibió al fiscal Rubén Darío Giannorio y lo informó debidamente de la situación social verdadera amen de instarlo (la cursiva es nuestra) a compatibilizar con las acciones de la policía local. Habrá que recordar que el fiscal investiga aquí apremios ilegales cometidos por la policía. Mientras el gobierno opta por la mano dura y pone mayor presencia policial no en las calles sino en los barrios que considera no más inseguros sino más delincuentes, con presencia de infantería incluida, etc., y cierra el documento oficial que hizo público en El Diario de San Pedro diciendo: “Sabemos que las soluciones definitivas a los problemas sociales no existen”. Claro, cómo van a existir si se los plantea en esos términos. Si tu única herramienta es un martillo, pues todo lo que te rodea será visto como un clavo. Si lo único que se avizora como solución es salir con la policía a la calle, o a ciertas calles, para solucionar la gravísima situación social que azota San Pedro desde hace varios años, hay entre el problema y la solución una incongruencia insalvable en estos términos.
La Doctrina de la seguridad ciudadana, a la que parece adherirse este gobierno, tiene en su basamento el suplir el Estado de Derecho por un Estado de Policía, construyendo un enemigo interno, a saber: el delincuente. Y como ya se sabe, bien claro es Carl Schmitt, el padre teórico del Estado de Excepción: al enemigo se lo elimina, se lo aniquila. Ya Raúl Eugenio Zaffaroni, uno de los criminólogos más importantes del mundo y Ministro de la Corte Suprema de la Nación, ha sido contundente alguna vez: en un Estado de Derecho no puede haber enemigos. Así como para Chantal Mouffe debe considerarse al Otro disidente en términos políticos como adversario, para Zaffaroni dentro del Estado de Derecho todos somos iguales ante la ley, leyó bien, todos, por lo tanto no hay enemigos públicos sino infractores a la ley en quien comete delitos. Infractores, nunca enemigos.
Parece que el autoritarismo fashion, importado como tantas otras cosas desde Estados Unidos, al que tanto critica Zaffaroni por atentar contra el Estado de Derecho, tiene en el gobierno algunos admiradores. No hay que olvidar que desde Pisístrato –un tirano al que se lo recuerda por ser buen gobernante– todos los tiranos insistieron en que sólo el gobernante debe atender los asuntos públicos, desterrando al ciudadano de la esfera pública.
Ante el pedido de oyentes para que les enviemos la editorial con que comenzamos el Patas Arriba del sábado 22/12, decidimos publicarla en la web para que todo el que lo desee pueda leerla.
Un texto sobre la necesidad de pensar la democracia desde el pluralismo, abandonando la anacrónica distinción entre amigos y enemigos, proponiendo el concepto de adversario como eje de la diversidad de las relaciones sociales. A su vez, se define lo político y la política, los planos del conflicto y de la convivencia, sosteniendo la participación como metodología de los sujetos colectivos.
Todo aquel que pretenda realizar un análisis político en los tiempos que corren sabe que las discusiones y los debates políticos giran en torno a la democracia y necesariamente deben desarrollarse en su interior. Tras la victoria parcial del liberalismo, en su fase conocida como neoliberalismo, la discusión política, el debate y el análisis serio debe tener en cuenta el pluralismo, la diversidad de ideas como premisa fundamental. Podemos no estar de acuerdo, pero eso no puede significar la negación del otro.
Hecha esta salvedad, habrá que hacer otra, más teórica si se quiere, pero no por ella menos necesaria al interior de los discursos de aquellos que expresamos posturas políticas y, por supuesto, desde los medios de comunicación. Esta salvedad de tipo teórica es la siguiente: lo “político” es aquello ligado a la dimensión del antagonismo y la hostilidad que existen en las relaciones humanas, antagonismo que se manifiesta como diversidad de las relaciones sociales; la “política” es lo que apunta a establecer un orden, a organizar la coexistencia humana en condiciones que son siempre conflictivas en la medida en que están atravesadas por eso que acabamos de definir como “lo político”. Esta salvedad es necesaria para lo que hoy queremos exponer en esta editorial que intenta rebatir una idea de lo político y la política fundados en la relación amigo/enemigo. Esto en respuesta a una periodista que habló esta semana diciendo que nosotros y la organización social de la que formamos parte se equivoca al instalarla a ella como “la contradicción fundamental” y como “el enemigo” en las relaciones de fuerza social y política de nuestra ciudad.
Ante todo, es necesario aclarar que, como ya dijimos, reconocemos la dimensión antagónica de las relaciones sociales y que creemos que el objetivo de una política democrática no puede residir en eliminar las pasiones ni relegarlas a la esfera privada, sino que debe movilizarlas y ponerlas en escena de acuerdo con los dispositivos que favorecen el respeto por el pluralismo.
Las relaciones sociales construyen sujetos colectivos en torno a la dimensión de lo político, esa que necesariamente da cabida a la noción de conflicto, es decir a una idea de posturas antagónicas que se debaten con sus diferencias a los fines de avanzar hacia una síntesis superadora.
Por supuesto que esto no es así en la mirada del pensamiento neoliberal que pregona el pensamiento unidimiensional, donde el otro que piensa distinto es negado, y esa construcción del par nosotros/ellos aparece como una distinción entre amigos y enemigos. Y como bien lo explicita el teórico del totalitarismo Carl Schmitt, al enemigo se lo aniquila. Entonces, lo político y la política pensados desde el par amigo/enemigo implica el reconocimiento del otro en tanto objeto de exterminio, nunca de convivencia plural, eje de las democracias modernas, donde la convivencia de posturas antagónicas es premisa fundamental para el desarrollo de la vida en común. La existencia del pluralismo, entonces, implica la permanencia del conflicto y el antagonismo, imposibles de eliminar para lograr el sueño kantiano de armonía y reconciliación, absolutamente necesaria para alcanzar los acuerdos que permitan el desarrollo integral de las mayorías en un régimen que se pretende representativo de ellas. Esto deja entrever que el gran problema de la política moderna desde Maquiavelo y Hobbes a nuestros días es el problema del poder. Los neoliberales y los funcionalistas, para quienes el universo conocido viene dado y el hombre no es más que otro de los objetos que lo conforman, creen que es posible prescindir de las relaciones de poder. En cambio quienes entendemos al hombre como sujeto situado en la historia y su devenir, creemos que el objetivo de una política democrática no debe ser erradicar el poder sino multiplicar los espacios en que las relaciones de poder estarán abiertas a la contestación democrática.
La relación nosotros/ellos pensada desde el par amigo/enemigo es un anacronismo propio de quienes abordan el análisis de la realidad desde la opinología que toca de oído y sólo se escucha a sí misma. Desde los años setenta a esta parte, tras el fracaso de los socialismos reales y las intentonas revolucionarias foquistas, entre ellas las de nuestro país, los pensadores políticos han estado abocados a conceptuar la idea de democracia participativa y pluralista, una democracia donde las relaciones de fuerza, relaciones antagónicas por naturaleza, no pueden ser analizadas desde el viejo y vetusto par amigo/enemigo. La categoría de enemigo debe ser sustituida por la de adversario. Esto significa que en la distinción entre ellos y nosotros no se verá al otro como un oponente a aniquilar y abatir, sino a otro, adversario, antagónico, sí, pero con legítima existencia y al que se debe tolerar. La contradicción fundamental hoy es: pluralismo versus pensamiento único. Esperamos quede claro dónde estamos nosotros.
Se hace necesaria otra aclaración, esta vez, respecto a las “metodologías” para el logro de los objetivos de los sujetos colectivos.
Constituir un sujeto colectivo, es decir una organización social, política, ambientalista, cultural, cooperativa, es entender que la sociedad civil, la “ciudadanía”, como les gusta decir a algunos, cree que en el plano de la participación en la vida pública hay un nosotros que trasciende la individualidad de cada sujeto y se descubre a sí mismo sobre la base de problemáticas comunes. Por eso, se organizan en conjunto y peticionan, reclaman, patalean, solicitan ser escuchados por los representantes, quienes no obtienen un cheque en blanco en sus victorias eleccionarias sino que son elegidos para responder a las demandas públicas. Y esas demandas, en tanto públicas, deben hacerse en los espacios públicos, en la calle.
Insistimos, adversarios y antagónicos, nunca enemigos, porque estamos hablando de concepciones distintas de lo que deben ser las políticas públicas y apelando a las posibilidades de la vida democrática para discutirlas y debatirlas. Que no es lo mismo, por supuesto, que tomar con palos y bombas caseras la sede de un ministerio. Pero sí es establecer diálogos y debates que colaboren en la construcción de una democracia más participativa y más justa. Nuestra “metodología” tiene como premisa la participación popular en los debates públicos, y para ello hay que organizarse, debatir, proponer, generar, posibilitar y facilitar procesos que permitan a ese que está silenciado tener voz y no sólo voto. Democracia no es sólo la liberal representativa, también lo es, hoy más que nunca, la participativa y pluralista, esa que permite que adversarios antagónicos podamos sentarnos en una mesa de un café a debatir ideas acerca de cómo se comprende el mundo y cómo se lo transforma. El más grande pensador de todos los tiempos lo escribió en su juventud: no sólo se trata de comprender sino también de transformar el mundo. Y en eso, parece, estamos todos más o menos de acuerdo, al menos aquellos que no negamos la existencia legítima del que piensa distinto y creemos que la democracia sólo se logra respetando la pluralidad y tratando de encontrar la unidad en la diversidad, nada más, y nada menos.
Nota: Léase Mouffe, Chantal; El Retorno de lo Político
Aumentó la luz
Contra lo manifestado a principios de año por el ahora reelecto presidente del Consejo de Administración de la Coopser, el servicio de energía eléctrica en San Pedro aumentará un 10% en concepto de capitalización de asociados.
Apenas comenzaba el año 2007, el consejo de Administración de la Coopser, dirigido por el flamante sindicalismo, pedía autorización a la Provincia para engordar las tarifas de las facturas de la luz a través del cobro de una cuota extraordinaria. La provincia aprobó tal pedido mediante el decreto Nº 3207/06 y autorizó que esta cuota sea por tiempo indeterminado. Esta cuota extraordinaria permite a la Coopser recaudar, a costa de los bolsillos de los socios, 60.000 pesos mensuales. El costo mensual que tiene la Coopser en tareas como, por ejemplo, tendido de media y baja tensión, se aproxima a los 20.000 pesos. Estas cifras manifestaba en aquel caluroso febrero de principios de año Emilio Longueira, actual presidente reelecto del Consejo de Administración. Los restantes 40.000 pesos se ahorrarían, dijo Longueira, en una cuenta especial para invertir en obras de mayor amplitud. Pero he aquí lo importante de esta investigación del pasado reciente: el flamante sindicalista reelecto en el Consejo de Administración dijo que no eran ciertos los rumores de cobrar una cuota extraordinaria en concepto de capitalización de asociados en el futuro. Hoy, terminando el 2007, se va a aumentar la tarifa de la luz en un diez por ciento en concepto de cuota de capitalización, y, para que los grandes consumidores se queden tranquilos, habrá consideraciones para ellos. Según el diario Hoy, de La Plata, esta situación se repite en la mayoría de las cooperativas eléctricas de la provincia. Hay múltiples de nuncias en 9 de Julio, Pehuajó, San Bernardo y Mar de Ajó. Los reclamos llegaron a la Sindicatura de Usuarios del Organismo de Control de Energía Eléctrica (OCEBA), que ahora puso bajo la lupa las boletas de las 194 cooperativas que operan en la provincia y reclamó a ese organismo que haga cumplir la ley.
Mal trago para los municipales jornalizados
Varios trabajadores jornalizados de la municipalidad de San Pedro se encontraron la semana pasada con bastante menos dinero del que debían cobrar. Oficialmente se adujo “errores de facturación”. Tras algunas idas y vueltas, los jornalizados lograron cobrar el faltante.
En la semana donde se festejó el día del trabajador municipal, 19 jornalizados del Municipio de nuestra ciudad cobraron entre 300 y 400 pesos menos de lo correspondiente. Los responsables municipales adujeron “un error de facturación”. Lo adeudado fue repuesto luego de que los damnificados protestaran ante los encargados de la liquidación.
El secretario de ATE, Marcelo Marelli, corroboró la noticia que circulaba por los pasillos municipales y dijo a Implosión web que efectivamente eran 19 los trabajadores damnificados con este ajuste sorpresivo en los sueldos que debáin cobrar en fecha cercana a las elecciones.
Algunos de los trabajadores perjudicados con este error de facturación contaron a estos cronistas que en un primer momento no iban a reintegrarle el dinero, pero en esta semana, tal vez por el día del Trabajador Municipal, les pagaron lo adeudado.
Pero como el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, un trabajador de la salud no pudo cobrar. Desde la jefatura del personal del Hospital, cuando hicieron la lista de trabajadores perjudicados para entregarla a la administración central de personal municipal, imprimieron en una hoja tamaño A4 lo que habían escrito en la computadora y este trabajador no pudo cobrar el faltante porque no salió en la impresión.
La Asamblea del San Francisco va a la Municipalidad
La Asamblea de familias en riesgo habitacional y los Promotores Territoriales para el Cambio Social del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación harán entrega este lunes de una carta donde solicitan al Intendente que “arbitre los medios necesarios para solucionar” el problema habitacional que estas familias sufren. Además, se entregará una carpeta con un exhaustivo informe socioeconómico de las familias que componen la asamblea.
El pasado jueves por la tarde se reunieron los vecinos del barrio San Francisco de Asís que integran la Asamblea de Familias en Riesgo Habitacional. De la reunión participaron también los miembros del programa Promotores Territoriales para el cambio Social del ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
En la Asamblea se tomo una decisión muy importante: llegar al municipio para entregar una carta al Intendente donde solicitan al Jefe del Gobierno local que “arbitre los medios necesarios para llevar a buen puerto el genuino reclamo por el derecho constitucional a una vivienda digna”. Lo hacen en función de una reunión que mantuviera Barbieri con Promotores Territoriales, donde manifestara su voluntad política para llegar a una solución que contemple a todos.
Promotores Territoriales acompañará a las familias y hará entrega de una carpeta donde consta un exhaustivo relevamiento sobre la situación social y económica en las cuales se encuentran unas ochenta familias que participaron de la asamblea realizada el jueves.
Promotores Territoriales para el Cambio Social es un programa del Ministerio de Desarrollo Social que tiene como objetivos ser el puente entre los vecinos y el Ministerio, posibilitando, facilitando y acompañando las iniciativas de organización barrial en las distintas inscripciones territoriales.