Ante el pedido de oyentes para que les enviemos la editorial con que comenzamos el Patas Arriba del sábado 22/12, decidimos publicarla en la web para que todo el que lo desee pueda leerla.
Un texto sobre la necesidad de pensar la democracia desde el pluralismo, abandonando la anacrónica distinción entre amigos y enemigos, proponiendo el concepto de adversario como eje de la diversidad de las relaciones sociales. A su vez, se define lo político y la política, los planos del conflicto y de la convivencia, sosteniendo la participación como metodología de los sujetos colectivos.
Todo aquel que pretenda realizar un análisis político en los tiempos que corren sabe que las discusiones y los debates políticos giran en torno a la democracia y necesariamente deben desarrollarse en su interior. Tras la victoria parcial del liberalismo, en su fase conocida como neoliberalismo, la discusión política, el debate y el análisis serio debe tener en cuenta el pluralismo, la diversidad de ideas como premisa fundamental. Podemos no estar de acuerdo, pero eso no puede significar la negación del otro.
Hecha esta salvedad, habrá que hacer otra, más teórica si se quiere, pero no por ella menos necesaria al interior de los discursos de aquellos que expresamos posturas políticas y, por supuesto, desde los medios de comunicación. Esta salvedad de tipo teórica es la siguiente: lo “político” es aquello ligado a la dimensión del antagonismo y la hostilidad que existen en las relaciones humanas, antagonismo que se manifiesta como diversidad de las relaciones sociales; la “política” es lo que apunta a establecer un orden, a organizar la coexistencia humana en condiciones que son siempre conflictivas en la medida en que están atravesadas por eso que acabamos de definir como “lo político”. Esta salvedad es necesaria para lo que hoy queremos exponer en esta editorial que intenta rebatir una idea de lo político y la política fundados en la relación amigo/enemigo. Esto en respuesta a una periodista que habló esta semana diciendo que nosotros y la organización social de la que formamos parte se equivoca al instalarla a ella como “la contradicción fundamental” y como “el enemigo” en las relaciones de fuerza social y política de nuestra ciudad.
Ante todo, es necesario aclarar que, como ya dijimos, reconocemos la dimensión antagónica de las relaciones sociales y que creemos que el objetivo de una política democrática no puede residir en eliminar las pasiones ni relegarlas a la esfera privada, sino que debe movilizarlas y ponerlas en escena de acuerdo con los dispositivos que favorecen el respeto por el pluralismo.
Las relaciones sociales construyen sujetos colectivos en torno a la dimensión de lo político, esa que necesariamente da cabida a la noción de conflicto, es decir a una idea de posturas antagónicas que se debaten con sus diferencias a los fines de avanzar hacia una síntesis superadora.
Por supuesto que esto no es así en la mirada del pensamiento neoliberal que pregona el pensamiento unidimiensional, donde el otro que piensa distinto es negado, y esa construcción del par nosotros/ellos aparece como una distinción entre amigos y enemigos. Y como bien lo explicita el teórico del totalitarismo Carl Schmitt, al enemigo se lo aniquila. Entonces, lo político y la política pensados desde el par amigo/enemigo implica el reconocimiento del otro en tanto objeto de exterminio, nunca de convivencia plural, eje de las democracias modernas, donde la convivencia de posturas antagónicas es premisa fundamental para el desarrollo de la vida en común. La existencia del pluralismo, entonces, implica la permanencia del conflicto y el antagonismo, imposibles de eliminar para lograr el sueño kantiano de armonía y reconciliación, absolutamente necesaria para alcanzar los acuerdos que permitan el desarrollo integral de las mayorías en un régimen que se pretende representativo de ellas. Esto deja entrever que el gran problema de la política moderna desde Maquiavelo y Hobbes a nuestros días es el problema del poder. Los neoliberales y los funcionalistas, para quienes el universo conocido viene dado y el hombre no es más que otro de los objetos que lo conforman, creen que es posible prescindir de las relaciones de poder. En cambio quienes entendemos al hombre como sujeto situado en la historia y su devenir, creemos que el objetivo de una política democrática no debe ser erradicar el poder sino multiplicar los espacios en que las relaciones de poder estarán abiertas a la contestación democrática.
La relación nosotros/ellos pensada desde el par amigo/enemigo es un anacronismo propio de quienes abordan el análisis de la realidad desde la opinología que toca de oído y sólo se escucha a sí misma. Desde los años setenta a esta parte, tras el fracaso de los socialismos reales y las intentonas revolucionarias foquistas, entre ellas las de nuestro país, los pensadores políticos han estado abocados a conceptuar la idea de democracia participativa y pluralista, una democracia donde las relaciones de fuerza, relaciones antagónicas por naturaleza, no pueden ser analizadas desde el viejo y vetusto par amigo/enemigo. La categoría de enemigo debe ser sustituida por la de adversario. Esto significa que en la distinción entre ellos y nosotros no se verá al otro como un oponente a aniquilar y abatir, sino a otro, adversario, antagónico, sí, pero con legítima existencia y al que se debe tolerar. La contradicción fundamental hoy es: pluralismo versus pensamiento único. Esperamos quede claro dónde estamos nosotros.
Se hace necesaria otra aclaración, esta vez, respecto a las “metodologías” para el logro de los objetivos de los sujetos colectivos.
Constituir un sujeto colectivo, es decir una organización social, política, ambientalista, cultural, cooperativa, es entender que la sociedad civil, la “ciudadanía”, como les gusta decir a algunos, cree que en el plano de la participación en la vida pública hay un nosotros que trasciende la individualidad de cada sujeto y se descubre a sí mismo sobre la base de problemáticas comunes. Por eso, se organizan en conjunto y peticionan, reclaman, patalean, solicitan ser escuchados por los representantes, quienes no obtienen un cheque en blanco en sus victorias eleccionarias sino que son elegidos para responder a las demandas públicas. Y esas demandas, en tanto públicas, deben hacerse en los espacios públicos, en la calle.
Insistimos, adversarios y antagónicos, nunca enemigos, porque estamos hablando de concepciones distintas de lo que deben ser las políticas públicas y apelando a las posibilidades de la vida democrática para discutirlas y debatirlas. Que no es lo mismo, por supuesto, que tomar con palos y bombas caseras la sede de un ministerio. Pero sí es establecer diálogos y debates que colaboren en la construcción de una democracia más participativa y más justa. Nuestra “metodología” tiene como premisa la participación popular en los debates públicos, y para ello hay que organizarse, debatir, proponer, generar, posibilitar y facilitar procesos que permitan a ese que está silenciado tener voz y no sólo voto. Democracia no es sólo la liberal representativa, también lo es, hoy más que nunca, la participativa y pluralista, esa que permite que adversarios antagónicos podamos sentarnos en una mesa de un café a debatir ideas acerca de cómo se comprende el mundo y cómo se lo transforma. El más grande pensador de todos los tiempos lo escribió en su juventud: no sólo se trata de comprender sino también de transformar el mundo. Y en eso, parece, estamos todos más o menos de acuerdo, al menos aquellos que no negamos la existencia legítima del que piensa distinto y creemos que la democracia sólo se logra respetando la pluralidad y tratando de encontrar la unidad en la diversidad, nada más, y nada menos.
Nota: Léase Mouffe, Chantal; El Retorno de lo Político
Aumentó la luz
Contra lo manifestado a principios de año por el ahora reelecto presidente del Consejo de Administración de la Coopser, el servicio de energía eléctrica en San Pedro aumentará un 10% en concepto de capitalización de asociados.
Apenas comenzaba el año 2007, el consejo de Administración de la Coopser, dirigido por el flamante sindicalismo, pedía autorización a la Provincia para engordar las tarifas de las facturas de la luz a través del cobro de una cuota extraordinaria. La provincia aprobó tal pedido mediante el decreto Nº 3207/06 y autorizó que esta cuota sea por tiempo indeterminado. Esta cuota extraordinaria permite a la Coopser recaudar, a costa de los bolsillos de los socios, 60.000 pesos mensuales. El costo mensual que tiene la Coopser en tareas como, por ejemplo, tendido de media y baja tensión, se aproxima a los 20.000 pesos. Estas cifras manifestaba en aquel caluroso febrero de principios de año Emilio Longueira, actual presidente reelecto del Consejo de Administración. Los restantes 40.000 pesos se ahorrarían, dijo Longueira, en una cuenta especial para invertir en obras de mayor amplitud. Pero he aquí lo importante de esta investigación del pasado reciente: el flamante sindicalista reelecto en el Consejo de Administración dijo que no eran ciertos los rumores de cobrar una cuota extraordinaria en concepto de capitalización de asociados en el futuro. Hoy, terminando el 2007, se va a aumentar la tarifa de la luz en un diez por ciento en concepto de cuota de capitalización, y, para que los grandes consumidores se queden tranquilos, habrá consideraciones para ellos. Según el diario Hoy, de La Plata, esta situación se repite en la mayoría de las cooperativas eléctricas de la provincia. Hay múltiples de nuncias en 9 de Julio, Pehuajó, San Bernardo y Mar de Ajó. Los reclamos llegaron a la Sindicatura de Usuarios del Organismo de Control de Energía Eléctrica (OCEBA), que ahora puso bajo la lupa las boletas de las 194 cooperativas que operan en la provincia y reclamó a ese organismo que haga cumplir la ley.
Mal trago para los municipales jornalizados
Varios trabajadores jornalizados de la municipalidad de San Pedro se encontraron la semana pasada con bastante menos dinero del que debían cobrar. Oficialmente se adujo “errores de facturación”. Tras algunas idas y vueltas, los jornalizados lograron cobrar el faltante.
En la semana donde se festejó el día del trabajador municipal, 19 jornalizados del Municipio de nuestra ciudad cobraron entre 300 y 400 pesos menos de lo correspondiente. Los responsables municipales adujeron “un error de facturación”. Lo adeudado fue repuesto luego de que los damnificados protestaran ante los encargados de la liquidación.
El secretario de ATE, Marcelo Marelli, corroboró la noticia que circulaba por los pasillos municipales y dijo a Implosión web que efectivamente eran 19 los trabajadores damnificados con este ajuste sorpresivo en los sueldos que debáin cobrar en fecha cercana a las elecciones.
Algunos de los trabajadores perjudicados con este error de facturación contaron a estos cronistas que en un primer momento no iban a reintegrarle el dinero, pero en esta semana, tal vez por el día del Trabajador Municipal, les pagaron lo adeudado.
Pero como el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, un trabajador de la salud no pudo cobrar. Desde la jefatura del personal del Hospital, cuando hicieron la lista de trabajadores perjudicados para entregarla a la administración central de personal municipal, imprimieron en una hoja tamaño A4 lo que habían escrito en la computadora y este trabajador no pudo cobrar el faltante porque no salió en la impresión.
La Asamblea del San Francisco va a la Municipalidad
La Asamblea de familias en riesgo habitacional y los Promotores Territoriales para el Cambio Social del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación harán entrega este lunes de una carta donde solicitan al Intendente que “arbitre los medios necesarios para solucionar” el problema habitacional que estas familias sufren. Además, se entregará una carpeta con un exhaustivo informe socioeconómico de las familias que componen la asamblea.
El pasado jueves por la tarde se reunieron los vecinos del barrio San Francisco de Asís que integran la Asamblea de Familias en Riesgo Habitacional. De la reunión participaron también los miembros del programa Promotores Territoriales para el cambio Social del ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
En la Asamblea se tomo una decisión muy importante: llegar al municipio para entregar una carta al Intendente donde solicitan al Jefe del Gobierno local que “arbitre los medios necesarios para llevar a buen puerto el genuino reclamo por el derecho constitucional a una vivienda digna”. Lo hacen en función de una reunión que mantuviera Barbieri con Promotores Territoriales, donde manifestara su voluntad política para llegar a una solución que contemple a todos.
Promotores Territoriales acompañará a las familias y hará entrega de una carpeta donde consta un exhaustivo relevamiento sobre la situación social y económica en las cuales se encuentran unas ochenta familias que participaron de la asamblea realizada el jueves.
Promotores Territoriales para el Cambio Social es un programa del Ministerio de Desarrollo Social que tiene como objetivos ser el puente entre los vecinos y el Ministerio, posibilitando, facilitando y acompañando las iniciativas de organización barrial en las distintas inscripciones territoriales.
A través del programa Promotores Territoriales para el Cambio Social del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, la situación del barrio San Francisco de Asís llegará al gobierno nacional. Los propios vecinos iniciaron un relevamiento con el fin de elaborar un informe que elevarían en los próximos días.
El sábado por la tarde, la Asamblea de familias en riesgo habitacional del barrio San Francisco de Asís, conformada por unas 16 jefas y jefes de familia que protagonizaron la toma de viviendas del Plan Federal, volvió a sesionar con la presencia de los Promotores Territoriales locales, un programa de la Subsecretaría de Organización y Capacitación Popular del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación que oficia como puente entre el Ministerio y los territorios. La asamblea La cita era el sábado a las 15.00 en el barrio. La asamblea arrancó bien a horario, bajo el sol de la tarde primaveral del sábado. La idea era reunirse para ver cómo peticionar ante las autoridades competentes para que la situación social y habitacional que sufren las familias que tomaron viviendas como forma de protesta sea atendida. Los Promotores Territoriales locales habían elevado la inquietud a los referentes zonales, desde donde solicitaron un informe acerca de la situación. La decisión de la Asamblea fue realizar un relevamiento que permita conocer la situación de cada familia integrante, pero no con criterios socioambientales, informe éste que debe -o debería- estar haciendo la Secretaría de Desarrollo Humano de la Municipalidad de San Pedro. Por eso las preguntas del relevamiento eran: quién es el jefe de familia, cuántos integrantes tiene, nombres, apellidos, números de DNI y cuál era la situación habitacional antes de la toma. El relevamiento formará parte del informe que elaborarán los Promotores Territoriales locales para elevar al Ministerio, en busca de algún aporte para analizar la situación y ver las posibles alternativas para procurar solucionar el tema. Promotores Territoriales El programa Promotores Territoriales para el Cambio Social es una iniciativa promovida por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación con el fin de fortalecer espacios participativos para el desarrollo de políticas sociales, teniendo como eje la identidad desde lo territorial. En nuestra ciudad, integrantes de la ONG Verde Esperanza son los responsables de llevar adelante esta tarea de posibilitar, generar, promover la participación popular para reconocer las situaciones sociales que se viven y elaborar posibles soluciones. El año pasado se realizó un encuentro nacional donde promotores territoriales de todo el país intercambiaron experiencias. “Nos formó para poder romper con las concepciones asintencialistas de las políticas sociales instaladas a partir de gobiernos corruptos, ayudando a las iniciativas barriales a organizarse para poder instalar políticas sociales con participación popular donde las soluciones salgan de quienes sufren directamente los problemas”, relataron a Implosión los representantes sampedrinos en aquella ocasión. En la situación de la toma del barrio San Francisco, los promotores territoriales oficiarán como puente entre la asamblea y el Ministerio que coordina Alicia Kirchner, con el fin de elevar la situación tal como la narran sus protagonistas, quienes tienen la esperanza de que el gobierno nacional haga su aporte para la resolución del problema habitacional que sufren estas familias. Las posibilidades Las alternativas que se manejan son del orden de la expresión de deseo y se apoyan en experiencias de otros territorios. Una de ellas es la gestión por intermedio del Ministerio ante las Madres de Plaza de Mayo, quienes en una situación similar pusieron en marcha la construcción de un barrio en la ciudad de Arrecifes. Otra posibilidad es la gestión del Ministerio de Desarrollo Social para la llegada de nuevos planes de vivienda social a San Pedro. Siempre y cuando el Estado municipal pueda tener las tierras donde plantar las obras. Al respecto, existen algunas manzanas que formarían parte del tan famoso Banco de Tierras del que aún se ufanan los integrantes de la última gestión peronista y que el gobierno actual habría agotado completamente. Algunos terrenos son linderos al barrio y otros están cerca de las 49 viviendas. De la misma manera, existiría la posibilidad de cesión de unos terrenos cercanos al barrio San Francisco, cuatro manzanas de las que el dueño cedería tres a cambio de que le regularicen la situación de una. Bastaría, una vez más, con voluntad política del gobierno municipal -continuando o no el actual Intendente- para poner en movimiento alguna de estas posibilidades. En los próximos días podría haber una reunión entre miembros de la Asamblea del barrio, Promotores Territoriales y el Intendente Barbieri. Un miembro del gabinete cuya presencia no es de las más queridas al interior del seno barbierista es quien está a cargo de las gestiones para que la reunión se lleve a cabo. Cómo sigue la cosa Las cosas en el barrio San Francisco siguen más o menos igual. Además de las 16 familias que conforman la Asamblea habría ya unas 120 casas tomadas, lo que revela el caos al que ha arribado la situación. Por otro lado, los adjudicatarios siguen atrincherados para evitar más usurpaciones, habiéndoseles entregado las casas sin conexiones eléctricas y sanitarias, sin aberturas, inodoros, etc. No falta quien afirme que en el mismísimo obrador le cobraron para entregarles esas cosas. Los principales actores políticos -gobierno, oposición, medios de comunicación- siguen lanzando acusaciones livianamente a distintos sectores -incluido este equipo periodístico- pero sin radicar denuncia formal alguna ante la fiscalía para probar lo que dicen, organismo que tampoco actúa de oficio ante estas afirmaciones públicas. Y los vecinos siguen sufriendo el mismo problema. Algunos esperando el desalojo que los dejará una vez más en la calle y sin saber dónde irán a parar. Otros esperando que la prometida vivienda de la que son adjudicatarios pueda ser disfrutada tal como se las prometieron y por la que vienen pagando hace años. Todos esperando que Desarrollo Humano les vaya a preguntar si hay niños enfermos o sin comer. Todos esperando que alguien se digne a priorizar su situación por sobre las elecciones del 28. Todos esperando.
LA CRÓNICA DEL PERIODISMO SOCIAL
Desde la semana pasada, las 309 viviendas del Plan Federal, todavía en construcción, vienen siendo ocupadas, algunas tomadas por iniciativa de familias sin techo, otras por los propios beneficiarios autorizados por el gobierno municipal. Una situación que se le fue de las manos al municipio y revela los graves problemas habitacionales de los sampedrinos, así como las complejas tramas políticas que se tejen a escondidas de las mayorías.
Así era la cosa
El jueves a la mañana, este equipo periodístico estaba reunido trabajando sobre la producción del programa de radio Patas Arriba, Periodismo Social en la ciudad que sábado a sábado pone al aire de 10 a 12 de la mañana en 89.1 FM Ciudad. Como buenos radialistas apasionados, teníamos la oreja atenta a dos o tres radios nacionales y a las tres noticiosas de San Pedro, cuando una voz conocida le explicaba a la colega Betty Rodríguez por qué había dejado el asentamiento donde vivía para tomar una de las casas del barrio San Francisco de Asís, las 309 viviendas del Plan Federal que se construye en inmediaciones del Centro Integrador Comunitario (CIC).
La voz conocida era de Griselda, cuya historia habíamos narrado en el programa de televisión Sub_SP Relatos de una Ciudad Oculta hace unos meses, junto al de otras familias que vivían la difícil y triste situación de tener que usurpar un terreno y plantar cuatro chapas para poder tener a sus hijos bajo un techo.
Tras Griselda, la voz de otra joven relataba cómo vivía en un rancho de chapas en medio de la barranca, con el peligro diario de derrumbe y la espera interminable de años de promesas municipales que le facilitarían el acceso a una vivienda digna. Ambas historias puedieron escucharse en Patas Arriba.
Tras almorzar, los biciperiodistas sociales, grabador en mano, salieron rumbo al barrio. Al llegar nos fuimos anoticiando de la situación: unas siete familias habían decidido tomar unas casas del barrio en construcción como forma de protesta frente a su situación y en busca de una respuesta a su necesidad imperiosa de un techo. Por otro lado, el gobierno municipal estaba entregando viviendas a los adjudicatarios, quienes en la desesperación por el temor a que les usurpen su casa recibieron sin preguntas las llaves, puertas, ventanas y sanitarios de la casa que, cuando se terminaran de construir, les entregarían como beneficiarios del Plan Federal que eran.
La situación era cada vez más confusa, hasta que vimos llegar a uno de los responsables de tanto caos: el arquitecto Flavio Peyró, Director de Vivienda del gobierno de Barbieri. Cuando llegamos hasta él para entrevistarlo estaba a punto de conversar por primera vez con las protagonistas de la ocupación. La entrevista con nosotros y la conversación con la gente estuvieron también en Patas Arriba.
A nosotros nos dijo: “Yo no sé nada sobre lo social, a mí me dan ladrillos y construyo casas”; a las ocupantes: “Yo no soy el que tiene la respuesta a su problema”. Sobre el desalojo les dijo: “Nosotros -la Municipalidad- no tiene por qué intervenir, el problema es de la empresa, ellos tienen que entregarnos las casas terminadas y sin gente adentro”; a nosotros sobre el desalojo violento: “No sé si el Estado Municipal puede garantizar la integridad física de las personas, es un tema legal que desconozco”.
Para Peyró el derecho a una vivienda digna, que hace responsable al Estado de facilitar y posibilitar un acceso igualitario a la vivienda, es un problema de los niveles provincial y nacional, pero los planes sociales de vivienda que pagaron esos gobiernos son un logro de la gestión de su jefe. De la misma manera, como él sólo construye, y dice no saber nada sobre lo social, se mostró sorprendido por la ausencia de la Secretaria de Desarrollo Humano Marta Perret en el lugar.
El problema habitacional
La falta de vivienda es un problema que atraviesa a toda la sociedad sampedrina. La gran mayoría de los habitantes de esta ciudad no tiene casa propia, y ya casi ni sueño de tenerla alguna vez. Los que pueden pagar un alquiler altísimo, producto de un boom inmobiliario desatado por políticas de desarrollo turístico que se olvidaron de poner el ojo en la vida cotidiana de sus vecinos, se ven imposibilitados de gestionar créditos que le permitan ir construyendo o pagando una vivienda en lugar de alquilar, pues no hay sueldo que pueda con ambas cosas ni políticas municipales que así lo permitan. Los que apenas subsisten con el trabajo temporario no pueden ni pensar en alquilar. Esos son los que desarmaron el rancho y se metieron en las 309 viviendas. O esos eran al principio. Según relatan en el barrio, las tomas que siguieron a las del miércoles -hay quienes hablan de sesenta casas tomadas y no falta quienes dicen que ya son ciento veinte- tienen color a duda.
La hipótesis “los mandaron”
Peyró y Almada dieron la versión municipal de los hechos: “Los mandaron de la oposición para perjudicar a Barbieri”. Este equipo periodístico teje otras posibilidades, alguna de ellas involucra a gente del propio entorno del Intendente.
Hay algunos ocupantes que aseguran saber que hay treinta y dos casas sin adjudicar. Con el grabador prendido, Peyró dijo que era así, pues esas treinta y dos serían para familias con hijos discapacitados, cuyo proceso de selección aún estaba estudiándose. Habría que ver de dónde sacan ese dato los ocupantes.
El otro dato más sorprendente que manejan los ocupantes es que aseguran saber cuáles son esas treinta y dos sin adjudicación, un dato que no podría figurar en los documentos públicos, pues éstos sólo dicen quiénes son los beneficiarios, no qué casa le corresponde a cada uno. Flota la pregunta sobre quién les dio semejante dato, y por qué.
La Asamblea
Este equipo, como medio social de comunicación que conforma, se dedica al periodismo social, es decir a un tipo de periodismo que no se conforma con mostrar lo que pasa, sino que está convencido de que las cosas no son así, sino que están así y que se pueden cambiar. Por eso, se hace eco de las palabras de uno de los periodistas más grandes de este país, Horacio Verbitsky, quien decía muy acertadamente: “Desde los pobladores de un asentamiento precario que luchan por un techo propio o los trabajadores de un hospital cerrado en función de políticas de ajuste, hasta los travestis que no quieren seguir soportando la extorsión policial, los vecinos de un barrio que reclaman por la falta de semáforos en una avenida o por la descarga a cielo abierto de contaminantes ambientales, saben que la presencia de una libreta de apuntes, un grabador o una cámara es imprescindible para apuntalar sus demandas”. Porque donde hay una necesidad hay un derecho violado, este equipo trató desde el primer momento de acompañar los avatares de la situación. Desde ayudarlos a comprender que cuando haya orden de desalojo habrá que irse, darles nuestros números de teléfono para que haya algún medio cuando los desalojen para evitar violencia o sólo escucharlos y darles voz, hasta mediar entre alguna pelea entre vecinos o irnos del lugar cuando tenían que tomar decisiones, o acercar alimentos a una familias que hacía días que no comía –como hemos acercado alimentos, ropa de abrigo y libros a otros protagonistas de la terrible situación social que nuestra labor periodística va narrando-, hemos tratado de estar allí no sólo para recabar información.
Por eso fuimos invitados a la asamblea del sábado por la tarde, donde se reunieron para conocer la situación de aquellos que aún no se conocían y poner por escrito su reclamo y su posición. Por eso también lo publicamos aquí y enviamos la noticia a todos los medios, para que puedan difundirla.
Cómo sigue
Peyró dice no saber cómo sigue. Bueno, eso nos dice a nosotros. En el barrio pasan otras cosas: un vecino beneficiario de una vivienda se acercó a una de las tomadas a informar que un funcionario le había ofrecido cambiarle los documentos de su casa por los de una tomada para que vaya a sacarlos, se negó; otra vecina fue a golpear la puerta de una de las tomadas aduciendo propiedad, casi golpeando a la ocupante, diciendo que un funcionario le había dicho que ésa era la única solución posible.
Pobres contra pobres, el enfrentamiento parece comenzar. Mientras los ocupantes -o buena parte de ellos, al menos- se ven obligados a tomar una vivienda que no está en condiciones de ser habitada, para ver si alguien los escucha alguna vez, los beneficiarios son empujados a hacerse cargo por sí mismos de un problema que debería resolver el gobierno municipal, quien se quita la responsabilidad enviando a los beneficiarios a atrincherarse en las construcciones incompletas.
Tal vez hasta pasadas las elecciones la cosa no se complique más. Desalojar violentamente tendrá sus costos eleccionarios. No calmar a los beneficiarios asustados y desorientados también. Pero, gane quien gane, el saco del día después va a dar mucho calor. Las casas tienen beneficiarios a quienes habrá que entregárselas en condiciones de ser habitadas. Las ocupadas serán seguramente desalojadas, esperemos que sin violencia, dejando en la calle a muchas familias que no tienen dónde ir. El problema seguirá existiendo y será cada vez más grave en la medida en que el gobierno municipal de turno no se decida a apagar el infierno que las políticas implementadas en los últimos treinta años crearon.
Durante las muchas conversaciones off the record que este equipo periodístico tuvo con múltiples actores del universo político local, provincial y nacional sobre el tema, la frase “voluntad política” se repetía en todas las bocas. También se repite en todas las campañas. Ojalá sea ejercicio en el gobierno de quien gane el 28.
Vecinos que reclaman por la propiedad de terrenos que habitan hace más de cuarenta años. Funcionarios provinciales que asesoran a la gente. Gobiernos municipales que no se comprometen realmente con las necesidades de sus representados. Leyes nacionales y provinciales que posibilitan escriturar a ocupantes de mucho tiempo. Todo eso pasa en Las Canaletas. Tras el informe, una entrevista con Mario Sanmartino, Director Regional de Tierra y Vivienda del gobierno provincial.
Los vecinos del barrio Las Canaletas vienen luchando desde los años 60, cuando crearon la Cooperativa, por la propiedad de los terrenos que habitan desde entonces. Hoy el camino parece estar allanándose. Sanmartino se está ocupando personalmente del tema, asesorando en la sede de la Cooperativa a los vecinos que se convocaron para reclamar colectivamente el derecho a la propiedad de la tierra que habitan desde hace décadas. Los terrenos sobre los que se construyó el barrio son fiscales, y en ellos viven unas 300 familias, de las cuales 80 ya han acercado la documentación que poseen, armando una carpeta que fue presentada a las autoridades municipales, de la que Sanmartino se llevó una copia . La idea es juntar a todos los que tienen la necesidad de ejercer la posesión plena del terreno que habitan. Al menos unas seis familias ya tienen su escritura y otras veinte están tramitándola. Otros tienen en su poder decretos municipales que autorizan la escrituración, otros, boleto de compraventa, algunos ni eso. Las leyes para la posesión Existen dos leyes mediante las cuales las personas que habitan un terreno desde hace mucho tiempo, y cuya situación social les impide acceder a la compra, pueden ser propietarios. Una es la 24.374, de carácter nacional, la famosa “ley Pierri”, por la cual un antiguo habitante de un terreno/vivienda inicia un trámite ante la Subsecretaría Social de Tierras y adquiere un “acta de posesión”, testigos y documentación mediante. El ocupante debe pagar el 1% de la valuación del inmueble (por ejemplo, si vale $50.000, se pagan $500). Esa acta no es definitiva, sino que prepara el terreno para la escrituración a los diez años, en caso de que exista el propietario, quien puede apelar. En caso de tierras fiscales, se procede directamente a la escrituración. La otra es la 10.830, de orden provincial, mediante la cual es posible que una familia pase a ser propietaria del terreno que ocupa. Para ello el municipio debe declarar de Interés Social la situación, con la documentación que así lo avale (ver más abajo entrevista a Sanmartino). Muchas de las familias de Las Canaletas poseen el decreto. Actuación municipal En 1986 el por entonces Intendente Farabollini firmó un compromiso ante el Concejo Deliberante “para el desarrollo económico y social” del barrio Las Canaletas, que sería incluido en el proyecto San Pedro 2000, "promoviendo la escrituración de las tierras". Varios vecinos tienen una carpeta con un decreto firmado por el ex Intendente interino Rodolfo Trelles, fechado en 1999, con el número 305/99, por el que la municipalidad cede el terreno a su habitante. Otros tienen documentos firmados por el ex intendente Pángaro, donde se les vende el terreno a unos $600, deducidos según la ley 24.374, que dice que habiendo una declaración de interés social sobre la posesión, el precio a pagar por el habitante ha de ser del 1% de la valuación sobre el lugar. El intendente Barbieri se comprometió a poner una persona a trabajar especialmente para solucionar el problema de los vecinos de canaletas. Aunque su propia actuación tampoco ha sido de lo mejor: muchos vecinos que iniciaron los trámites de manera individual se encontraron con sendas trabas en el seno de la municipalidad de San Pedro; trabas tales como expedientes que desaparecían, aparecían y volvían a desaparecer, otros expedientes quemados “por error”, planos mellizos que poco se parecían entre sí, planos que parecen no existir, solicitudes denegadas, audiencias no concedidas, poco interés por la problemática, funcionarios municipales que desconocen el campo de actuación del cargo que ejercen, por nombrar algunas de las tantas cosas que los vecinos prácticamente gritaron a este cronista. El año pasado, por mesa de entrada y con firma de Sanmartino, se pidió declaración jurada de todas las parcelas al municipio. Nunca lo entregaron. ENTREVISTA CON EL FUNCIONARIO PROVINCIAL “A la Municipalidad lo que le falta es tomarse las cosas en serio” Tras la reunión con los vecinos de Canaletas, Sanmartino dialogó con Implosión Web, profundizando acerca del trabajo de la Subsecretaría Social de Tierras del gobierno provincial, las responsabilidades de los gobiernos municipales, el clientelismo político y sus perspectivas sobre la situación de los vecinos de Las Canaletas. - ¿Cómo es el trabajo de regularización de los dominios?
- Hace cinco años que venimos trabajando en el tema de regularización a través de dos leyes: una ley nacional, 24.374, que regula toda propiedad o tierra ocupada con anterioridad al año 1988; después hay otra ley, provincial, la 10.830, de la Escribanía General de gobierno. Con esta ley se trabaja fundamentalmente con las propiedades que los titulares del dominio están en condiciones de transferirla a favor de gente con necesidades, se hace un trámite por medio del municipio a los fines de lograr un decreto de interés social. - ¿Siempre es necesario el decreto de interés social por parte del municipio? - Es necesario, y tienen que hacer una declaración jurada a los fines de justificar que lo que están escriturando es vivienda, o va a ser para vivienda única y de ocupación permanente. Se hace lote por lote, por parcela. Normalmente se hace lo que cubre las necesidades mínimas y lógicas del grupo familiar. Pero no se dispone de forma indiscriminada, ni las tierras privadas ni las tierras públicas. Nosotros tratamos de cubrir las necesidades de la gente sin atacar el derecho de propiedad. - ¿Es necesario hacerlo mediante la ley de usucapión? - No. Los casos donde es necesaria la usucapión, o adquisición de dominio por posesión veinteañal, fundamentalmente son cuando el titular del dominio es desconocido, lo que llamamos administrativamente un N. N. En estos casos de viviendas o parcelas ocupadas antes del año 88 y que pertenecen a inmuebles particulares se utiliza para regularizar el dominio la ley 24.374 que, en realidad, a través del sistema bonaerense de regularización dominial, ha dado muchísimas satisfacciones sobre todo con el impulso que le dio a partir del año 2002 el gobernador Felipe Solá. En realidad a esta ley 24.374 se la conoció como la ley Pierri, por el Diputado nacional, de La Matanza, que necesitaba solucionar problemas así a montones. - ¿Hay experiencias como Las Canaletas que hayan terminado exitosamente? - Sí, yo conozco varios. En otras ciudades muy cerquita a San Pedro, donde en un lote de 20 por 60 (metros) viven seis familias, y claro, porque se casó el hijo, etc. y después es muy difícil solucionarlo, sobre todos los costos, la subdivisión, por eso esta ley el único costo que tiene es el 1% de la valuación. El asesoramiento es gratuito, yo lo brindo de forma personal gracias a que me prestan la sede de la subsecretaría de trabajo, el Dr. Casini. - ¿Se necesita voluntad política para que esto funcione? - Y sí. En toda la provincia hay en marcha más de 100.000 escrituras solucionándose, porque es un tema que no le prestamos atención, lo tomamos como una cuestión menor, hasta que tomamos contacto con la gente, esto que estuvimos haciendo hoy en Las Canaletas, reunidos con veinte, treinta vecinos y que vamos a seguir haciéndolo, porque uno necesita conversar con las personas de forma individual, acá no hay soluciones mágicas, uno tiene que ir viendo las posibilidades, y sobre todo buscando la posibilidad. Tenemos la buena predisposición siempre de Escribanía General del gobierno provincial para solucionar este tipo de casos, donde no se pagan honorarios, está la gratuidad del servicio, se permite escriturar sin haber pagado las tasas municipales y Rentas de la provincia condona las deudas. Hay que reconocer que el sistema que ha implementado el gobernador Solá está dando sus frutos. Yo viajo a Pergamino, Ramallo, San Nicolás, etc., y hemos dado muchas soluciones. - ¿La municipalidad de San Pedro, tiene esa voluntad política? - Yo te voy a ser sincero, de lo que vi en estos cinco años de visitar San Pedro por mi función. Muchos intendentes han ido cometiendo algunos errores, y en algún período de clientelismo, municipal y provincial, hago referencia a la época nefasta de Duhalde, se fueron dando de forma indiscriminada lotes… y si te tomas el trabajo de leer ordenanzas y decretos, siempre se repite el mismo intendente, es gracioso, y siempre antes de las elecciones… pero dar cosas, en los años 95, 97, 99 y aún hoy no poder solucionarlo... A la municipalidad hoy lo que le falta es tomar las cosas en serio. Al paquetito con moñito que le dejaron, hay que desatarlo y buscarle soluciones, entre todos lo vamos desatando y solucionando, pero con voluntad política lo haríamos más rápido, porque, por ejemplo, hoy atendí más de 40 personas, y la mayoría viene con el tema de que en la época de Pángaro le dieron una “escritura”, y todavía, ya es 2007, no tiene la escritura, averiguas y resulta que le falta un plano, o una declaración jurada, o no tiene el número de partida, o los expedientes se perdieron en la municipalidad, es decir, un sinnúmero de irregularidades. - ¿Hay otros barrios en San Pedro con la misma situación que Canaletas? - Sí, barrio San Martín y Bajo Cementerio. - ¿Cuáles son las posibilidades? - Por la experiencia de haber visto un final feliz en otras ciudades te digo que tengo muchas expectativas de que vamos a lograr la solución. Acá, de parte de la provincia no hay problemas, porque Escribanía General de gobierno escritura muy bien lo que son terreno fiscales, lo que nos falta es aceitar los engranajes con la municipalidad en cuanto a los planos, aprobar todo lo que sea geodesia, catastro y la subdivisión de las partidas, a fin de poder escriturar de manera individual a cada uno de los beneficiarios. - Ahora que hay elecciones la gente alberga esperanzas… - No es la época ideal para salir a hacer escrituras, en vísperas de elecciones… yo vengo todo el año, acá ya es la tercera reunión. Pero con elecciones, o después, están dadas todas las condiciones desde la provincia para darles una solución, y la voluntad de la gente de conseguir documentación, planos… esto demuestra que están interesados en poder solucionarlo, porque es mucho más allá que un simple papelito que diga propietario, es la solución para todo un grupo familiar.
Por Rafael Flaiman
Ángel Montalvo es un viejo habitante de Las Canaletas. Actualmente vive detrás de la Cooperativa, entre unas chapas bajo las que se calienta junto al fuego con que cocina lo que le acercan, y duerme en un cuartito en el que apenas entra con el cuerpo doblado.
Ya fue internado en el geriátrico de Santa Lucía, de donde eligió irse a causa de la profunda tristeza que le provocó cambiar su vida cotidiana junto al río.
Con más de 80 años, el poeta y albañil “Angel el Cruel” vive tirado, a la intemperie, sufriendo las consecuencias de la ausencia total de políticas municipales que contemple a los adultos mayores como actores de la sociedad.
Ángel Emiliano Montalvo es otro de los testimonios más duros que a este cronista le tocó escuchar durante la producción del programa de televisión Sub_SP Relatos de una Ciudad Oculta. Fue en ocasión del tema Ancianidad. Llegamos a él cuando habíamos ido a Las Canaletas a entrevistar a otro anciano, y un vecino nos habló “del linyera que vive ahí atrás” de la cooperativa. Hoy todavía vive allí, tirado, a la intemperie, condenado a elegir entre eso o la tristeza del desarraigo en el geriátrico. Ángel es hijo de vascos, pescador, albañil, poeta y un personaje histórico de la zona de Las Canaletas, donde se crío desde que su madre lo trajo de Pavón Abajo, provincia de Santa Fe, cuando era pequeño. “De los cuatro años que ando corriendo por estas barrancas”, relata Ángel el Cruel, como gusta llamarse a sí mismo. Ángel tramitó una jubilación que cobra mensualmente, unos $ 300 de los que apenas come. Su edad le impide seguir soportando los rudos trabajos a que su cuerpo estaba acostumbrado en otras épocas: pesca, albañilería, pintura, cosecha de arroz, de papa… Ahora, su flaca y larga figura se va encorvando, entre el frío, la vejez, la soledad y el dolor de no poder disfrutar de sus últimos años como quisiera, como debiera. El geriátrico El año pasado fue internado en el geriátrico del Hospital de Santa Lucía. “Me llevaron engañado, vinieron en la ambulancia y me dijeron que me iban a dar una pieza; y yo pensé que en una de esas podría sembrar, criar gallinas… y me encerraron con otros que, pobrecitos, ni hablar podían”, describió Ángel ante las cámaras de televisión. Antes del geriátrico, el poeta vivía en un rancho en la isla frente a Las Canaletas, pero la creciente le había impedido volver, por lo que tuvo que instalarse prácticamente en la calle. En Santa Lucía, un buen día, cansado de estar en un paisaje que no es el propio, y con prácticas cotidianas que nada tenían que ver con las suyas de toda la vida, el pescador y poeta de las barrancas se volvió para el pago. Desde entonces vive detrás de la sede la Cooperativa Las Canaletas, frente al río. Allí tiene unas frazadas puestas sobre un colchón finito, en un cuartito, donde duerme con las rodillas flexionadas. Sobre un costado puso unas chapas y nylon para tener un resguardo del frío donde pasar el día. La ancianidad
La ancianidad, como la niñez y la juventud, es -suele ser- tema importante en las agendas de los gobiernos de turno, fundamentalmente porque es un sector de la población a tener en cuenta pues implica una gran masa de gente que, al quedar excluida del sistema laboral, suele quedar también excluida de todo el resto. Las políticas para la ancianidad suelen estar destinadas a hacer del período postlaboral un período de bienestar, fortaleciendo las asociaciones de jubilados, subvencionando hogares públicos, desarrollando actividades que tiendan a tener en cuenta a los adultos mayores como parte constitutiva de la comunidad.
Hoy los ancianos sampedrinos carecen de políticas reales que los contemplen como actores importantes de la sociedad. Las sociedades actuales, con su culto al joven y a la belleza, tiende a dejar la figura del adulto mayor afuera de la vidriera de exposición de la realidad. A ello debe sumarse cierta tendencia a ridiculizar a los adultos mayores, a negarles su estatuto de persona, su sexualidad, sus deseos, su futuro. Los viejos son expulsados y maltratados por la sociedad actual.
Viejo y pobre
El problema de la ancianidad se agrava cuando además de viejo se es pobre. Ángel es otro ejemplo de ello. De joven, los frutos cotidianos del trabajo esforzado se desvanecían cada día en el vapor de la olla. Hoy lo mismo sucede con la magra jubilación que recibe. Además, sufre el grave problema de la falta de vivienda, de abrigo, de compañía… Ángel, como tantos otros viejitos solos y pobres, está olvidado por las autoridades municipales; tirado allí, en Las Canaletas, al borde del río, sin que a nadie le importe si las heladas le retumban en los huesos.
Vejez, autonomía, encierro
“El envejecimiento es un proceso dinámico, gradual e inevitable, que se desarrolla en los aspectos biológicos, psíquicos y sociales de los sujetos y que está estructurado en torno al tiempo. El envejecimiento es una etapa más del ciclo vital. No es un estado patológico”, afirma la Trabajadora Social Graciela Walter, al referirse sobre el problema de la vejez, la autonomía y la subjetividad.
La internación en geriátricos contra la propia voluntad es un ejercicio de privación de la autonomía, marca el fin de la independencia personal. En muchos lugares del país existe una tendencia creciente a evitar el encierro institucionalizado, para dar lugar a un proceso que tenga en cuenta las propias prácticas de los adultos mayores, acentuando aquellas cuestiones donde se haga necesaria la presencia profesional. Esto implica, en muchos casos, la creación de centros de día, donde los adultos mayores pueden desarrollar junto a sus pares una serie de actividades propuestas por ellos mismos que generan, posibilitan, facilitan reencontrar el lugar que merecen en la sociedad.
Existen otras experiencias para casos como los de Ángel, donde los adultos mayores que no tiene casa pueden ir libremente a dormir y comer, pero con la libertad de ejercer la ciudadanía plena ocupando los espacios públicos que así deseen. El poeta de Las Canaletas es muy claro al respecto: “Yo soy pescador, no quiero irme de al lado del río”. Y se nota sin esfuerzo que perdiendo el río, él pierde las ganas de seguir viviendo.
Políticas de ancianidad
En la actualidad, las políticas de ancianidad del gobierno municipal brillan por su ausencia. A la histórica relación distante con las asociaciones de jubilados, se suma la ausencia de espacios públicos de esparcimiento que los contemple como habitantes de la ciudad, de espacios de desarrollo cultural y artístico, de encuentro… en fin, ausencia total de espacios para que los adultos mayores no se convenzan ellos mismos de que sobran en la sociedad y que su mejor lugar es el encierro.
No hay políticas de ancianidad que tiendan al desarrollo de esta etapa de la vida como una más. Muy por el contrario, la política social hacia los adultos mayores sigue el mismo patrón que para los otros sectores vulnerables de la sociedad: que no se vean, quedan feos, mejor bajo la alfombra, y si están encerrados, mejor aún.
“Las diferencias de clase que nos separan son tan crueles e injustas como los alambres de púas de un campo de concentración. Igual que los campos de concentración, envilecen a ambos lados de la alambrada”.
Horacio Verbitsky
Una familia que vive sobre la barranca en la calle Fray Cayetano Rodríguez tiene desde hace un tiempo un basural al costado de su casa, en un zanjón que se formó en un sector de la barranca que autoridades municipales prometieron transformar en calle.
Los días de lluvia, la barranca sigue desmoronándose, aumentando el riesgo de la familia de que su propia casa pase a formar parte de las putrefacciones del basural con el que conviven a diario. Las respuestas de la Secretaría de Obras Públicas ante el reclamo de la familia fueron promesas que aún no se han cumplido. Mientras tanto, el peligro de derrumbe y el foco de enfermedades siguen en aumento.
La hermosa barranca sampedrina aún no ha visto embellecer el sector que va desde la Avenida 11 de septiembre hacia el otro lado del mundo, hacia el sector de la ciudad oculta. Allí, en la intersección de Fray Cayetano Rodríguez y Fray Luis del Pozo vive Ana Olivera con su madre, su hijo de dieciséis años y dos nietos pequeños. Su patio da a la barranca, a un caminito que lleva a la Cooperativa Las Canaletas, en el bajo. Al costado de ese caminito hay un enorme zanjón que comienza al lado de la casa de Ana y sigue hasta una casa que está sobre la Avenida Costanera que no será Avenida del Centenario porque, también, está más allá de la 11 de septiembre, muro virtual del San Pedro dividido.
Al zanjón desaguan las calles cuando llueve, por lo que a medida que pasa el tiempo la erosión lo va haciendo cada vez más y más grande. Desde la construcción de las 49 viviendas, el zanjón se convirtió en el basural del barrio. Ana Olivera convive en su patio con cientos de bolsas con pañales, restos de comida, cajas de vino blanco, botellas, hasta perros muertos. Por supuesto, desde no hace mucho, Ana convive también con cirujas que van allí en busca del pan diario. Asegura esta vecina que el zanjón también cobija aventuras nocturnas, fogones, hasta elementos robados que son depositados allí en plan descarte.
Ana Olivera se acercó ya dos veces a la Secretaría de Obras Públicas. Fue allí porque en una oportunidad el propio Bennazar le había dicho que no se preocupara por el zanjón, pues se convertiría en una bajada que continuaría la calle Fray del Pozo hasta la costa. En la primera oportunidad, personal de la Secretaría tomó el reclamo de la vecina en una oficina: “Me dijeron que iban a venir a investigar y que si estaba en zona de riesgo iban a tomar una medida, pero no vinieron”, informó a Implosión web la vecina. Cuando Ana volvió a Obras Públicas a reclamar, el mismo funcionario que la atendió se sorprendió que sus subordinados no hubiesen ido a “investigar”, y le prometió que irían con urgencia. Eso fue hace más de un mes y aún nadie se acercó a ver la situación en la que se encuentran estos vecinos.
¿Otra cruz?
Dicen los pasillos que el plan de embellecer la barranca para el lado de la ciudad oculta empezará pronto a realizarse. Nota de ello dan las luminarias nuevas, que sólo fueron puestas en Fray Cayetano Rodríguez, y las declaraciones públicas sobre los miradores que pondrán en la zona. Hay quienes afirman que se espera que pronto se erradique a las familias que viven sobre la barranca, con la misma excusa que se erradicó la zona de La Cruz, el desmoronamiento, la zona de riesgo, aunque con proyecciones turísticas que abonarán bolsillos que no son los de las arcas públicas.
Resulta extraño que aún Ana Olivera no haya obtenido respuesta a sus reclamos. Está en una zona privilegiada de la barranca, aunque si la cresta se sigue comiendo pronto se derrumbará. Además, está pegada a lo que, según la propia Ana, Bennazar dijo será una calle. La preocupación vendrá por el lado de los habitantes de la costa que interrumpirían el paso de la calle nada menos que con su casa. Más aún teniendo en cuenta que los vecinos del barrio Las Canaletas están luchando hace tiempo por obtener sus escrituras. De todas maneras, el basural sigue aumentando, no extrañamente, en la zona donde la población más vulnerable aumenta por puras decisiones políticas.
Fotos: Yanina Muratore
Por Rafael Flaiman
Gabriel Abate tiene 82 años, trabaja como recuperador de residuos en el basural local y fue uno de los testimonios más conmovedores del programa de televisión Sub_SP Relatos de una Ciudad Oculta, donde relató cómo recolecta, guarda, lee y relee los libros que encuentra entre la basura de la que come.
Desde ese momento, recibió algunas ayudas, muchas promesas y hasta un llamado de atención gubernamental.
Frente a su rancho, en La Tosquera, se está construyendo una biblioteca para todo el barrio, que será además su nuevo hogar. En la sede de Verde Esperanza, 25 de Mayo 870, se reciben donaciones para la biblioteca de Gabriel.
Gabriel lee El sol está saliendo por el este sampedrino. Si uno mira desde el centro, ese sol está saliendo desde la zona del basural a cielo abierto, donde se depositan los residuos urbanos para su posterior desaparición, vaya a saber Dios en qué condiciones. Mientras ese sol comienza a calentar las bolsas llenas de lo que tiramos, una flaca sombra abandona un ranchito de cuatro latas -“Mis cuatro eles”, dirá él-, sin luz, sin gas, sin agua, donde estuvo hasta las cuatro de la mañana, alumbrado por una vela, leyendo La Gran Aldea, de Lucio López, que encontró entre comida, cartón, plástico y pañales en el basural. Su nombre es Gabriel, cuenta desde el 8 de abril con 82 años, viudo desde los 22, cuando su esposa dejara este mundo junto a las gemelas que no llegó a parir. Cubre el centro vacío de todo pelo en su cabeza con una gorrita con visera que resguarda sus ojos del sol, aunque no del humo constante que producen las quemazones de residuos en el basural. Gabriel camina las cinco o seis cuadras que separan su rancho del basural. Allí revolverá a mano limpia las bolsas que los camiones apilan por doquier en busca de cartón, papel, vidrio, metal, plástico, los que venderá a algún acopiador que bajará los precios otra vez porque cada día son más los hombres, mujeres, niños y ancianos que encuentran todos esos materiales entre los desechos. Y entre los elementos que le darán unas monedas para poder comer, Gabriel juntará también mamotretos de hojas que no entregará a ningún acopiador por precio alguno: libros. En su rancho de cuatro latas, Gabriel tiene, por sobre su cama, una pila de libros que lee y relee bajo la luz de unas velas que encuentra en el basural o compra cuando puede; lee: historia de la humanidad, novelas, cuentos, poemas, periódicos… Gabriel lee, alimenta lo que él llama su vicio, con gran esfuerzo de su vista que apenas le responde. Alguna vez Gabriel fue jornalero, desde su juventud cuando vivía en Río Tala. En una de esas jornadas en los montes vio en un galpón varias pilas de libros por los que no pudo menos que preguntar. Cuando le dijeron que eran para tirar, rogó al chofer del camión que transporta a los peones rurales como ganado desde el sindicato al campo y de vuelta, que por favor le permitiera cargarlos. Logró convencerlo y bajó en el cosmopolitan una importante cantidad de libros que donó a una biblioteca que funcionaba al lado. Esos libros hoy reposan en Villa Dipietri, aguardando algún otro enamorado de la lectura que los rescaten del deterioro irreversible. Y mientras, Gabriel lee. Camina por la Feria del Libro de Semana Santa extasiado, triste por recordar que los dos pesos por día con que lo beneficia el Plan Más Vida para la Tercera Edad no le permiten el lujo de la letra impresa, ni en librerías ni en bibliotecas. Pero Gabriel lee, sigue revolviendo basura y rescatando de allí sueños de tinta, esos mismos que sueña cuando las historias que lee no están completas y su asombrosa y despierta mente de 82 años hilvana para darle cierre. Gabriel lee, rescatando de la muerte unas vidas que le devuelvan la que este mundo impío le ha quitado. Gabriel lee, tan sólo, y nada menos.
Gabriel, sé más discreto
Gabriel Jorge Abate fue protagonista de la emisión número dos del programa de televisión Sub_SP, Relatos de una Ciudad Oculta, que parte del equipo de Implosión puso en pantalla en el canal local. Esa emisión del programa se dedicó a retratar la situación de los trabajadores del basural. La estrella del programa fue Gabriel, quien no tuvo reparos en contar su situación y la miseria en que se encuentra.
Entre otras cosas, Gabriel acusó a la Asistente Social Marta Perret, Secretaria de Desarrollo Humano de la Municipalidad de San Pedro, de prometerle personalmente unas chapas para poder construir un baño en su ranchito; habló acerca del cierre del comedor de la zona de La Tosquera, donde él y muchos hombres, mujeres, niños y ancianos obtenían una ración diaria; contó cómo le negaron la bolsa del SAF por ser un hombre solo y su situación de beneficiario del Plan Tercera Edad, de 120 pesos bimestrales.
A los pocos días, Gabriel fue convocado a las oficinas de la Secretaría citada, donde la mismísima Perret lo increpó sobre su testimonio televisivo, diciéndole que debería haber sido más discreto, que ella personalmente lo había ayudado en varias ocasiones, que el comedor se cerró porque había muy poca gente que asistía a comer; “Incluso me dijeron que debería agradecerles la comida que me habían dado mientras el comedor existía, a lo que yo les dije que eso no se hace, echar en cara un plato de comida a un anciano, por favor”, relató Gabriel en la redacción de Implosión, donde estuvo mirando el programa, festejando su cumpleaños con torta y mates, y eligiendo libros de nuestra biblioteca para leer en su casa.
De la misma manera, por esos días, un coche fue hasta el rancho de Gabriel a buscarlo desde el Bloque de Concejales Justicialistas. Lo llevaron a las oficinas del bloque, lo felicitaron por su testimonio, y le prometieron lentes, luz, cocina a gas y garrafa, chapas y los trámites de jubilación. Las mismas cosas fueron prometidas por Perret en Desarrollo Humano, aunque antes de que Gabriel no aceptara el reto y se marchara, no sin antes asegurarles que nada de lo relatado en Sub_SP carecía de estatuto de verdad.
Libros para Gabriel
Desde que apareció en el programa de televisión, Gabriel recibió promesas y ayudas: se está tramitando su jubilación y el oftalmólogo Marceillac se comprometió ante Implosión Web y miembros de la ONG Verde Esperanza a actuar profesionalmente para que Gabriel tenga sus lentes, que serán abonados por vecinos solidarios. Asimismo, le fue donada una garrafa, un anafe, frazadas, ropas y libros.
Asimismo, un grupo de jóvenes ligados al Frente para la Victoria se comprometió por aquellos días a reunir materiales y construir una biblioteca en el barrio La Tosquera. Hoy los cimientos ya están puestos, y la construcción está en marcha. Se construirá frente al rancho de Gabriel, y será además de biblioteca, el hogar del anciano, quien asumirá la responsabilidad de coordinar el primer espacio público de lectura en la zona.
Para la creación de la biblioteca, la ONG Verde Esperanza recibirá donaciones en su sede de 25 de Mayo 870. Además de libros, pueden acercarse ropa, frazadas, alimentos no perecederos, etc.
Por Implosión Web
Foto: Sub_SP
Los últimos meses hemos sido testigos de anuncios municipales sobre qué se va a hacer con el tan famoso superávit del que se jacta la administración Barbieri: siete millones de pesos en ocho años de gestión, celosamente guardados por el Secretario de Hacienda Hugo Salviolo.
Los gastos en los que se pondrá en marcha la caja ahorrada son, más o menos, los siguientes: $ 400.000 para la desaparición y reconstrucción de la plaza Belgrano, con creación de Peatonal; entre 3 y 5 Millones de pesos para la Avenida del Centenario; $ 250.000 para la instalación de cámaras de seguridad. Tres obras que no representan las necesidades más importantes de una población sampedrina que tiene 15.000 personas que se alimentan con el SAF, 1.500 analfabetos, miles de chicos fuera de jardines y escuelas por falta de infraestructura, decenas de barrios periféricos postergados en sus necesidades materiales y culturales, un basural a cielo abierto que es foco de contaminación ambiental y enfermedades, con cientos de vecinos que viven de revolver basura, con localidades del partido absolutamente desatendidas, barrios artificiales creados para emprendimientos turísticos de dudoso beneficio para la comunidad, entre tantas otras cosas que la gente reclama día a día, silenciosamente, en las calles.
Es evidente que la gestión barbierista ha priorizado guardar el dinero en la caja hasta que llegue el momento de la recontrarereelección, en lugar de preocuparse por el inmenso déficit social que sus representados sufren en nuestra ciudad. No se puede ser tan cruel y jactarse de la implementación de obras faraónicas en lugar de atender aquellas cosas para las que fue elegido dos veces Intendente. Tenemos una salud colapsada, una cultura devastada, un deporte tercerizado, un turismo que beneficia a unos pocos, un desarrollo humano absolutamente clientelar que alimenta punteros políticos...
De los 33 millones que posee el presupuesto anual de la ciudad, casi 26 millones provienen de la provincia. Las grandes obras de vivienda que este Municipio festeja como logros propios no serían nada sin el Plan Federal del Gobierno Nacional y el Instituto para la Vivienda del Gobierno Provincial. Encima, el aparentemente ya lanzado a candidato por un nuevo mandato Sr. Intendente se da el lujo de decir en actos públicos que es necesario crear una burbuja que proteja a San Pedro de los males que se avecinan en el país.
La soberbia del gobierno municipal actual le hace creer que podrá gobernar cuatro años más sin mirar para arriba. Hace poco un funcionario municipal dijo que no entendía por qué las políticas sociales del Gobierno Nacional pasaban por la ruta y no entraban a San Pedro. En la edición impresa de Implosión hemos presentado muchos programas y proyectos de los Ministerios Nacionales que se ejecutan en la ciudad desde organizaciones sociales y sin ninguna intervención ni ayuda de la Municipalidad. Ese funcionario podría preguntarle a su jefe el por qué de esa soledad con la que su gobierno se maneja. También podría preguntarle a otros intendentes, incluso férreos opositores a K, pero con ganas de trabajar para todo su pueblo, cómo hacen para que las políticas de Estado de los niveles nacional y provincial lleguen a sus ciudades, a ver si algo del crecimiento y la recuperación que el país vive nos llega a nosotros también.
Por Yanina Muratore
Foto: Coqui López
¿Existen escuelas que aportan a la reproducción de la violencia? Implosión Web accedió a fuentes que testimonian dos hechos intolerables: un niño lleva una navaja a la escuela y la propia Directora se la devuelve escondida en la mochila; otra Directora parece haber calzado a su familia con zapatillas enviadas por el gobierno provincial. La sistematica violacion de los derechos de los niños es tema cotidiano en nuestra ciudad, mientras el gobierno municipal hace la vista gorda. Mono con navaja En una escuela de San Pedro, donde los docentes muchas veces eligen no ir, una de las llamadas “escuelas de segunda”, periféricas, ocurrió hace unos días un hecho terible: un niño de ocho años con una trayectoria familiar muy pesada, hermanos presos, tía presa, mamá con problemas de nerviosismo, manifiesta en la escuela sus problemas a través de comportamientos violentos con sus compañeritos. Un día fue a la escuela con una navaja. Una compañerita avisó a la Directora, por ende el nene tuvo su represalia. Al otro día, esta misma compañerita avisó en la escuela que habia sido golpeada por el nene, a lo que la Directora de la escuela contestó: “Te pasa por buchona”. A la semana siguiente, el niño vuelve a llevar la navaja; nuevamente la Directora es avisada, esta vez por el plantel docente de la escuela. La Directora le quitó la navaja, pero una maestra vio cómo su superior envolvió en un buzo la navaja para que el niño lleve de vuelta el arma blanca. Una maestra de la escuela contó a Implosión Web que la mamá del niño nunca fue citada por este “problemita”, y cuando acudió a la asistente social del lugar, ésta le contestó: “Esto no es nada, no hay por qué hacer tanto escándalo, en el conurbano las escuelas tienen un tacho donde los chicos dejan las armas blancas al entrar a la escuela y se las llevan cuando se van”. ¿Habrá que conseguir un tacho?, le preguntamos, entre irónicos y tragicómicos, a la maestra que nos contaba el suceso. La situación social en San Pedro es tan crítica que se necesitará muchos años para revertirla. Pero lo más critico es el cinismo de los adultos, de los encargados de trabajar en estos lugares donde se necesita mucha ayuda. Los niños necesitan una soga para salvarse del naufragio. La escuela es un lugar donde estos niños pueden encontrar alguna salida, algun hilo de luz, pero se necesita docentes comprometidos, no cínicos que aportan a la reproduccion de la violencia.
Zapatillas y Libros En una de las escuelas periféricas, donde se reparten zapatillas que aporta el gobierno provincial, llegó un lote con zapatillas de calidad. Una fuente dijo a Implosión Web haber escuhado a la Directora de la escuela decir, en el medio de una reunion de amigas, mirando un partido de rugby: “A la escuela el otro dia vinieron unas zapatillas bárbaras, de muy buena calidad, calcé a toda mi familia”. De probarse, esto es un acto de corrupcion intolerable… qué otras cosas se llevarán para sus familias y no lo sabemos. En otra escuela periférica, los cocineros del comedor escolar no quieren trasladar una olla diez metros porque el reglamento no se los permite. Por razones de refacciones hay incovenientes en la cocina y hay que ir a buscar el agua un poco más lejos que de costumbre, pero el sindicato no se los permite. En este barullo, los niños del primario del lugar comen fiambre, pizzas, dulce de batata con pan, cualquier cosa… y es en la escuela donde reciben la única comida fuerte del día. En otra escuela de San Pedro, una directora no permitía a los docentes asistir a las reuniones de delegados sindicales. Llevamos veinticuatro años de democracia, y quitar el derecho de actividad gremial es hoy una actitud que debemos denuciar y pedir que nunca más suceda. Terrible todo, el desprecio hacia los niños, la naturalizacion de estos hechos aberrantes, el cinismo de algunos docentes y demás trabajadores de la educacion. La violación de los derechos del niño están a la orden del día en un San Pedro cuyos gobernantes hacen la vista gorda, mientras se jactan de un sueperávit fiscal que parece fruto de una deuda social cada vez más grande. Se entiende por qué el niño de la foto nos mira… cuántas preguntas en esa mirada.