El 19 de noviembre es el día mundial de la prevención contra el abuso infantil y nos pareció oportuno publicar algunas recomendaciones sobre cómo prevenirlo y cómo proceder en caso de tener que actuar con un niñ@ abusad@, ya que es un tema muy oculto que crece dolorosamente en el alma de much@s niñ@os.
El concepto de abuso sexual está descripto como la explotación de un niñ@ que, claramente por su edad, no entiende el verdadero trasfondo del contacto físico al que es sometido, por lo tanto no pone resistencia al agresor.
Para prevenir el abuso se recomiendan pautas de educación para que l@s niñ@s crezcan con autoestima, decisión y afirmados como personas. No se puede prevenir con un consejo en un día sino con una actitud constante durante todos los días.
Pautas generales de prevención
1) Lograr que l@s niñ@s adquieran seguridad y autoestima.
2) Evitar el “tirón de pelos”, “cachetada” o cualquier agresión física usada como método para mejorar la conducta. E castigo físico da al niñ@ la percepción de que pueden hacer uso de su cuerpo sin su permiso, y si las personas que deben protegerlo agreden su cuerpo, entonces creerán que también otros lo pueden usar para lo que quieran.
3) Tratar de manejar cotidianamente el concepto de derecho. De la misma manera como enseñamos la importancia de la higiene para la salud, se deben trabajar los derechos de l@s niñ@s. desde muy pequeños se darán cuenta que tienen derechos y no permitirán ningún arrebato en contra de ellos. Ejercer los derechos en la familia es una práctica de respeto y democracia.
Pautas específicas de prevención
- Respeto por el cuerpo: la idea de “mi cuerpo es mi territorio” debe ser un lema para l@s niñ@s. “Es mi territorio y nadie lo toca sin mi permiso”. Esto incluye no sólo la violencia sexual sino también el castigo físico.
- Identificar las partes íntimas de su cuerpo. Aun con niños y niñas muy pequeños se pueden realizar ejercicios para que sepan cuáles son sus partes íntimas.
- Reconocer diferentes tipos de caricias. Tu cuerpo es tuyo, tenés derecho a decidir quién te acaricia y cómo; si alguien te acaricia de una forma que no te gusta y te hace sentir rar@, es correcto decir no; desconfiar si alguien te hace una caricia y te pide que guardes el secreto.
- Aprender a decir no. La idea de respeto a los mayores no debe confundirse con incondicionalidad hacia ellos, porque puede generar la idea de que los menores están al servicio de los adultos.
- Saber qué es el abuso sexual. Desde que l@s niñ@s tienen posibilidad de comprender lo que se les dice, es necesario explicarle que existe el abuso sexual infantil y que por lo general se trata de un adulto que quiere jugar con sus partes íntimas y luego pedirle que no cuente nada a nadie.
- Saber que hay secretos que no pueden quedar como tales. Los niños y las niñas deben saber que la mayoría de las personas de su entorno los aman y protegen, pero también deben saber que entre esas personas puede haber algunas que tienen comportamientos abusivos y que les piden que callen “porque es un secreto”. Es necesario dialogar con ellos y explicarles que en una situación así no deben guardar el secreto.
Mitos y realidades
Es necesario también conocer algunos mitos que pueden existir acerca del abuso sexual, que a veces son causa de confusión.
- Es un mito que las agresiones sean efectuadas en lugares deshabitados como plazas. Es sabido que con frecuencia éstos ocurren en el ambiente familiar o de amistades.
- Otro mito común es el de creer que el agresor es una persona desconocida. Por el contario, los niños conocen en su mayoría al agresor, que podría ser un vecino, un conocido, un amigo, un familiar o incluso su propio padre.
Qué hacer
Si usted se encuentra con un caso de abuso sexual, hay diversas estrategias para tratar el tema o maneras cómo abordarlo, las cuales deberíamos tomar en cuenta para nuestro actuar como profesionales de la educación o padres. Algunas de ellas son:
Escúchelo: lo más prudente sería que el niñ@ le cuente lo que sucedió en total privacidad y sintiendo confianza por usted, aconséjele que le explique lo sucedido con sus propias palabras, de esa manera usted tendrá la oportunidad, además, de evaluar el conocimiento que el pequeñ@ tiene sobre su cuerpo y anatomía. Una estrategia apropiada podrías ser mostrarle fotografías del cuerpo humano, apropiadas para su edad, o muñecos.
Creále: es tan simple como creer lo que el niñ@ le está contando, no poner en duda lo dicho ni agobiar con preguntas sobre lo sucedido, ya que esto podría causar una retractación del niñ@, erminando, por lo tanto, en que no le dirá nada. Debemos demostrarle seguridad por parte nuestra, mostrarle nuestro apoyo y confianza.
Sea comprensivo: no sería bueno el tratar de identificar al agresor, esto puede confundir más al niño o niña, o simplemente no estará dispuest@ a decirlo, por diversos motivos. No hay que acosarlos con preguntas ni supuestos.
Denuncie la agresión: lo más sabio que podría hacer un adulto es denunciar el delito que se ha cometido contra ese ser tan apreciado. La denuncia debe ser efectuada ante una entidad pública como la Secretaría de Desarrollo Humano. Ellos tomarán cartas en el asunto y sabrán resolver el problema de de la mejor forma posible. Así se evitarán nuevos delitos de abuso sexual dentro del establecimiento, familia afectada o el barrio donde vive el menor.
Ayúdelo: lo más probable es que si el menor sufrió algunas lesiones físicas, éstas desaparezcan, pero las lesiones a nivel emocional demorarán en terminar. Es por eso que los adultos tenemos la responsabilidad de recuperar el equilibrio emocional del niñ@, con nuestra ayuda diaria se puede lograr. Debemos mostrar confianza para con él, hágalo sentir seguro de hablar abiertamente con usted, responda sus inquietudes sobre cualquier tema relacionado con lo ocurrido, pero sea cauteloso y directo al conversar del tema, para así evitar a los “curiosos” y las preguntas indebidas.
El silencio no es salud. El abuso sexual es un crimen contra la infancia. No permitamos que siga ocurriendo, encendamos una vela para sacarlo a la luz. Las criaturas solas no pueden hacerlo.